Una capacitación le cambió la vida y ahora es feliz con su nueva vocación

0
362

“Me siento muy bien al poder estar trabajando porque conozco mucha gente, charlo con las personas y me involucro con las cosas que les pasan”.

Esta es una historia de esperanza, de superación personal, de empatía y de solidaridad con el prójimo. Son muchas las personas con discapacidad que trabajan, se desarrollan y cumplen sueños. Y en este caso fue clave el involucramiento y la participación de una organización, “En Buenas Manos”, que fue el nexo entre Rocío Apaza (25) y el mundo laboral.

Rocío tiene Mielomeningocele, un tipo de espina bífida -una malformación congénita que se produce en las primeras semanas de gestación- Desde niña es usuaria de silla de ruedas y asistió a un colegio especial, ya que en varias instituciones educativas no la quisieron aceptar porque, a raíz de su discapacidad, debió usar pañales hasta los 14 años. “Creo que para mis padres habrá sido más duro este tema de discriminación, yo no me daba cuenta, no lo sentía de ese modo”. Sin embargo, guarda lindos recuerdos de esa época. “Éramos todos de la misma patología de la enfermedad, me sentía contenida dentro de mi grupo de pares”.

En Buenas Manos

Por cuestiones personales Rocío no pudo cursar la secundaria, algo que tiene pendiente y que en un mediano plazo lo pieza concretar.

Hace unos meses le llegó la información de que “En Buenas Manos”, una organización social que trabaja para visibilizar el empleo de las personas con discapacidad, brindaban cursos con salida laboral. En ese momento trabajaba vendiendo ropa en un perchero en la puerta de su casa y vivía junto a su novio, también usuario de silla de ruedas.

“Me motivó mucho la posibilidad de estudiar para ser manicura, el curso fue muy lindo y me di cuenta que mi esfuerzo de levantarme todos los días para ir en colectivo me sirvió de mucho porque hoy en día estoy trabajando. Cursaba dos días a la semana junto a una chica que también tenía una discapacidad. Nos enseñaban cosas que tal vez yo no sabía”, dice.

“La gente es muy agradable”

Rocío arrancó el curso en septiembre (que duró dos semanas) y en octubre ya consiguió trabajo como manicura en Aeroparque.  “La propuesta le llegó a la Coordinadora de Manos (Pamela) y ella me convocó a mí. Durante ese mes trabajé de 15 a 21hs. Teníamos el stand armado, le ofrecíamos nuestro servicio a los turistas y a toda la gente que pasaba”, dice Rocío, entusiasmada. “Las mayoría de las personas son muy agradables y se sorprendían al ver a personas con discapacidad que estábamos inmersas en el ámbito laboral y teníamos posibilidades”, agrega.

Durante el mes de noviembre Rocío cumplió el mismo trabajo en la Feria de las Naciones y desde hace unas semanas se desempeña en la Universidad Di Tella. “Yo me manejo sola, viajo en colectivo y a veces me tomo un remís. Me siento muy bien al poder estar trabajando porque esta posibilidad me abre la cabeza. Sé que tengo que ir a diferentes lugares, conozco mucha gente, charlo con las personas y me involucro con las cosas que les pasan”.

Roció está muy agradecida a “En Buenas Manos” porque, confiesa, pensó que nunca iba a cruzarse con una organización que la conectara con el ámbito laboral. Por último, desde su experiencia comparte un mensaje con aquellas personas con discapacidad que, tal vez, se encuentran tristes ante la falta de empleo. “Les digo que no bajen los brazos, que se puede, a veces la búsqueda no es fácil, pero hay que salir adelante”.

Contacto de “En Buenas Manos”:

Facebook: En Buenas Manos.

Instagram: @enbuenasmanosorg

Web: www.enbuenasmanos.org.ar

Mail: info@enbuenasmanos.org.ar

Teléfono: (54 11) 2091 7080

Contacto de Rocío:

Facebook: Rocío Apaza (Sueñoqueteabrazo)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here