Sumá Nativas, una iniciativa colaborativa para recuperar el valor del agua

Cervecería y Maltería Quilmes impulsa el proyecto de la mano de The Nature Conservancy, la Fundación Cricyt y miembros del Centro Científico Tecnológico Mendoza perteneciente al CONICET.

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Cervecería y Maltería Quilmes lleva adelante Sumá Nativas, un proyecto de restauración de suelos degradados junto a The Nature Conservancy, organización ambiental global dedicada a la conservación de las tierras y aguas de las cuales depende la vida, Fundación CRICyT y miembros de los institutos IANIGLA y IADIZA del CONICET Mendoza.

Se trata de una iniciativa que pretende restaurar parte de las 6.600 hectáreas afectadas por los incendios en la cuenca del Río Mendoza, la zona de riego más importante del oeste argentino y de alta relevancia local y regional, ya que impacta de forma directa en más de 1 millón de mendocinos y abastece a la zona de agua para uso agrícola, humano e industrial, entre otros.

Desde hace años, como parte de la estrategia de su plataforma de Sustentabilidad, Cervecería y Maltería Quilmes impulsa el cuidado del agua desde tres ejes: restauración, eficiencia y acceso al agua. Con la mirada fija en sus objetivos, durante el 2021 continuaron apostando al bienestar de las comunidades en donde producen y comercializan bebidas. Por este motivo, junto con The Nature Conservancy, personal del Centro Científico Tecnológico Mendoza (CCT Mendoza) y la Fundación Cricyt buscaron soluciones que contribuyan al cuidado del agua. De allí surge Sumá Nativas.

Sumá Nativas es el proyecto participativo dedicado a la restauración de hectáreas degradadas por los incendios en el Río Mendoza, en Potrerillos, Mendoza. Es una iniciativa colaborativa articulada entre los sectores público y privado, organismos científicos y organizaciones dedicadas a la conservación de la biodiversidad y el medio natural, que tiene como objetivo restaurar las zonas dañadas por el fuego a partir de su revegetación con plantas nativas y contribuir al desarrollo de la economía local mediante la creación de viveros en conjunto con la comunidad para la producción y comercialización de especies autóctonas.

La primera etapa del proyecto se inició en octubre pasado y se centró en la conformación del equipo encargado de la restauración de las primeras hectáreas. Se trata de un equipo interdisciplinario con alta participación de mujeres que incluye a ecólogas, geógrafos, botánicas, hidrólogos, geólogos, expertos en restauración de ambientes degradados y viveros y comunicadoras y estudiantes. En la actualidad, el equipo se encuentra desarrollando el primer vivero comunitario del proyecto, y trabajando en la producción de los primeros 2.000 plantines para restaurar las zonas afectadas.

Con el objetivo de generar un cambio significativo, estas iniciativas tendrán su continuidad y se profundizarán en 2021, donde a lo largo del año está previsto intervenir en nuevas hectáreas degradadas de la región; realizar diversos talleres de intercambio con el fin de conocer y fortalecer las capacidades y conocimientos locales con el foco puesto en la producción de plantas que puedan ser utilizadas para la revegetación de los terrenos; contribuir al crecimiento del vivero en conjunto con la comunidad y fomentar el desarrollo de la economía local; y continuar desarrollando el proyecto con foco en género impulsando el liderazgo y participación de mujeres en la administración del vivero y en cada una de las acciones a realizar, entre otras.

¿Por qué es importante el proyecto?

En julio de 2019 alrededor de 6.600 hectáreas sufrieron una fuerte degradación producto de incendios. “La seguridad hídrica es uno de los desafíos más importantes y complejos que enfrentamos como humanidad. Un desafío global que requiere soluciones locales y que no podemos resolver solos. Por ello, es necesario seguir trabajando estrechamente con los diferentes actores de las comunidades para poder garantizar la disponibilidad y calidad de agua para las próximas generaciones. En este camino, es fundamental que incorporemos el cuidado del monte nativo como acción vinculada al cuidado del agua”, señaló Vanesa Vázquez, gerenta de Sustentabilidad de Cervecería y Maltería Quilmes.

Agua: recurso natural esencial para la vida e ingrediente principal de la cerveza

La protección de las cuencas hídricas es uno de los pilares del proyecto “Conservar Agua” de Cervecería y Maltería Quilmes, el cual fue desarrollado en línea con su plataforma 100+ Sustentabilidad e incluye otros dos pilares clave que son la eficiencia y el acceso al agua. La compañía lleva invertidos 520 mil dólares.

Es gracias a la operación sustentable que la compañía logró disminuir el consumo de agua en un 30% en un período de 10 años (2010-2020). Los factores fundamentales para alcanzar este objetivo tienen que ver con la planificación de acciones orientadas al proceso de mejora continua y la incorporación de nuevas tecnologías cada vez más eficientes, así como el monitoreo de los indicadores de consumo de agua. También son la base de la gestión operacional las capacitaciones ambientales a los empleados y el reúso que se le da al agua tanto interna como externamente.

En cuanto al acceso al agua, Cervecería y Maltería Quilmes es parte activa de sus comunidades y busca impactarlas de forma positiva a través de sus acciones. Es así como facilitó el acceso al agua a más de 1 millón de personas, con iniciativas como las donaciones realizadas en el marco del Plan de Ayuda Humanitaria desarrollado durante la pandemia por Covid-19.

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