Esta empresa es la primera alimenticia argentina en apostar por la neutralidad plástica

Frizata, la compañía flexitariana de alimentos congelados directo al consumidor, obtuvo la certificación de neutralidad plástica, para revalorizar el equivalente al 100% de los residuos plásticos generados. Este compromiso es parte de su estrategia para reducir el impacto de la industria alimenticia sobre el medioambiente.

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Frizata obtuvo la certificación de neutralidad plástica. La compañía se ha asociado con rePurpose Global para financiar la recuperación de la mayor cantidad de desechos plásticos que utiliza en su packaging. Este compromiso es parte de una estrategia más amplia de la compañía que apunta a reducir el impacto de la industria alimenticia sobre el medioambiente.  
 
Frizata está permitiendo la eliminación de, aproximadamente, 25 mil kg de desechos plásticos por año que de otro modo se vierten en vertederos, se queman o se tiran a los océanos cada año. 
 
A través de su asociación con rePurpose Global, la compañía está respaldando proyectos que apuntan a recolectar y procesar flujos de desechos difíciles de reciclar  que de otro modo serían de muy bajo valor para ser recuperados del medio ambiente.
 
En rePurpose encontramos una solución para este desafío que no solo impacta en la recuperación de desperdicio de plásticos sino también tiene un impacto socio-económico, al generar trabajo formal y financiar el crecimiento de modelos comerciales circulares” explica Adolfo Rouillon, cofundador de Frizata.
Este compromiso es parte de una estrategia más amplia de la compañía que apunta a reducir el impacto de la industria alimenticia sobre el medioambiente.
Esta iniciativa de Frizata se enmarca en una estrategia integral de sustentabilidad que es mucho más amplia. “La sustentabilidad es parte del ADN fundacional de la compañía. Nuestra visión como empresa global de alimentos es contribuir a reducir el impacto que generamos tanto en la producción de alimentos, como en la distribución”, afirma Adolfo Rouillon, y enumera algunos de esos puntos claves: Menor huella de carbono: el modelo de negocio directo al consumidor nos permite acortar distancias con el consumidor; se suprime el proceso de mover inventarios hacia miles de puntos de venta y se elimina el viaje del cliente hacia ese punto de venta.  Esto permite también ahorrar en packagings para los traslados intermedios. Por su parte, los clientes reciben los productos en cajas de cartón reciclable.
 Reducimos el desecho de alimentos: Los alimentos Frizata tienen una vida útil prolongada y están envasados en porciones para que el consumidor pueda utilizar solo lo que va a consumir. 
 El 70% de nuestro portfolio de alimentos es a base de vegetales: apostamos por una dieta cada vez más equilibrada y a innovar en alimentos veggies y meat free, para todos los días. Para tomar dimensión de esto, para producir un kg de carne animal se necesitan 15 mil litros de agua, mientras que para producir un kg de proteína vegetal como la soja se necesitan 1500 litros.
 El futuro radica en la biodiversidad de ingredientes del reino vegetal: hoy el 65% de la energía que consumimos proviene de 4 cultivos y 5 especies animales. Por eso desde Frizata trabajamos continuamente en explorar nuevos ingredientes que provienen de las más de 50.000 especies vegetales que podemos consumir los seres humanos.“Estamos construyendo una plataforma global para acercar una nueva generación de alimentos innovadores a millones de consumidores deseosos de repensar la forma en que se alimentan todos los días, con una experiencia simple y práctica con un fuerte impacto en la calidad y equilibrio de lo que comemos, precios accesibles y cuidando el medio ambiente”, afirma Adolfo Rouillon, cofundador de Frizata

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