VIDA SALUDABLE

El Sanatorio Otamendi y los beneficios de la lactancia materna

El Sanatorio Otamendi y los beneficios de la lactancia materna

La institución celebra la semana de la lactancia con una serie de consejos alusivos

Del 1° al 7 de agosto se celebra la semana de la lactancia y está científicamente comprobado que la leche materna cuenta con nutrientes perfectamente balanceados que se adaptan en todo momento a las necesidades del niño, y es considerada como un "tejido vivo" que brinda protección contra
enfermedades e infecciones. Además, la leche materna mejora el desarrollo infantil y reduce los costos sanitarios.

Según La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recomiendan el inicio inmediato de la lactancia en la primera hora de vida del bebé; el amamantamiento exclusivo hasta los 6 meses y luego de éstos, la introducción de alimentos seguros, pero también continuar con la lactancia
materna hasta los 2 años o más.

"La leche materna es considerada como el mejor seguro de vida para los niños menores de 6 meses y es el alimento más completo que puede recibir el
bebé, sin embargo, la cifra de niños (de hasta seis meses) que tienen este privilegio no llega ni a un 40 %", resaltó el Dra. Cristina Osio, jefe del Servicio de Neonatología del Sanatorio Otamendi.

La Dra. Osio destaca también el rol de las puericultoras en el fomento de la lactancia materna y agrega: “es muy importante la labor de las puericultoras y su función de promover, dar apoyo para la lactancia materna y brindar consejos sobre el recién nacido. Además, supervisan de manera constante la
salud y evolución del recién nacido como también la contención de las familias, dudas e inquietudes que tengan”.
 

La lactancia materna es un proceso fisiológico que favorece y fortalece la relación de afecto entre la mamá y el bebé, y contribuye al desarrollo de niños capaces, seguros y emocionalmente estables. Además, brinda al bebé beneficios en su ingesta balanceada de grasas, proteínas, minerales y vitaminas, su temperatura es la adecuada en todo momento, por lo cual disminuye el riesgo de diarreas y previene las infecciones en los oídos.

 

Por otro lado, las madres también reciben beneficios del acto de amamantar, ya que la lactancia evita la turgencia mamaria (la sensación de tener pechos duros o calientes), ayuda a que el útero vuelva a su tamaño normal, ya que el amamantamiento estimula la
liberación de la hormona oxitocina, principal responsable de este resultado, y se estima que la lactancia ayuda a prevenir enfermedades futuras como cáncer de mama y osteoporosis.
Además, la producción de leche quema calorías, lo que contribuye a que la mamá recupere su peso habitual y logre una sensación de relajación, como consecuencia del efecto de la hormona prolactina segregada durante la lactancia.