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Dos emprendedores crearon un sistema de conservación de vegetales sin frío y ecofriendly

Dos emprendedores crearon un sistema de conservación de vegetales sin frío y ecofriendly

Conocé la propuesta innovadora de La Caja Verde

Narrar la historia de un emprendedor es siempre una aventura. Es dejarse llevar por sus palabras y sentir la pasión por aquello que emprende. Descubrir que más allá de un negocio, hay un sentimiento y una energía que lo motivan para hacer las cosas bien hechas para el beneficio del otro, del prójimo. Y en estos tiempos de incertidumbre, la aventura tiene más valor aun. Y es que resulta que el emprendedor es un habitante permanente de la incertidumbre.

Esta es la historia de Tali y Héctor, quienes tienen un emprendimiento llamado la Caja Verde y viven esta aventura de descubrir el lado humano del emprendedor. Una aventura que apenas comienza.

Tali es oriunda de Pascana, un pueblo de la provincia de Córdoba. Es un sitio tranquilo ideal para descansar, dándole asi honor a su nombre, pues Pascana es una derivación de una palabra quechua, que significa alojamiento. Ella es artista plástica y, una de sus motivaciones preferidas, en donde busca inspiración, es en la mujer. “Porque tengo una hija, mi luna...con un sol. Una bella mujer que será mi preferida eterna, de mi sol. No dejaré de pintar a la mujer, ” así nos habla Tali cuando piensa en su hija. Encontramos en ella una mujer que disfruta las comilonas de su familia y descansar en el sofá de su casa con sus hijos y gatos.

Héctor es arquitecto. De pocas palabras. Irradia confianza en sí mismo, un aura de misterio. Sus interesantes observaciones, ideas originales y lógica formidable, pueden impulsar el cambio a través de la fuerza de voluntad y la fuerza de la personalidad. Ha trabajado en el diseño y fabricación de todo tipo de muebles, siempre pensado en la creación de “un poco de bienestar para los demás”. El mismo bienestar que el siente cuando está con sus hijos preparando un asado los domingos.

la caja verde

 

Y así, de la combinación de las artes plásticas y la arquitectura, surge La Caja Verde, un emprendimiento que ofrece muebles y despensas, de madera, donde se pueden guardar verduras y frutas, hasta por dos semanas sin necesidad de refrigeración, representando un ahorro de energía eléctrica.

“La Caja Verde”, nos cuenta Héctor, “nace de una necesidad personal al quedarme sin heladera lo que me obligó a conocer cómo guardar algunos alimentos, sin tener que refrigerarlos”.

Esta necesidad sentida, es el inicio de muchos de los emprendimientos exitosos en todo el mundo. Para Héctor y Tali, emprender es "mejorar la calidad de vida de la gente, llegar con nuestras ideas a mejorar las condiciones ambientales y culturales”. Ambos han puesto su creatividad y conocimiento, al servicio de una idea que ya comienza a tener sus frutos. Y ninguno de los dos ha tenido miedo. Tienen su foco en contribuir con la economía doméstica de sus clientes y a la vez, aportar para el mejoramiento del medio ambiente y este foco es lo que les permite mirar por encima de sus temores.

Ambos se sienten satisfechos con lo que hacen. Han logrado la combinación que ha sido la clave del éxito de muchos emprendedores en todo el mundo. Hacer lo que les gusta. Y resolver los problemas más sentidos de la gente. Y lo que comenzó para resolver una situación personal, es ahora la Caja Verde. Un emprendimiento con propósito.

Esta caja conservadora fue creada para aprovechar los recursos energéticos y minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero, además de tener la posibilidad de consumir alimentos bien conservados, sin frío. Así, fabricada con madera multilaminada resistente a la humedad, tiene capacidad para almacenar 20 kg de frutas y vegetales.

Esta ha sido parte de la aventura de conocer a Tali y a Héctor. Su historia está comenzando y sueñan con que la Caja Verde, se convierta en una alternativa real para todos. Y seguramente será de esa manera. No por casualidad el verde es esperanza.

la caja verde

Más info: La caja Verde