POR EL MUNDO

De San Isidro a HaitÍ: voluntaria sin fronteras

Asistió en Haití a las víctimas de un devastador terremoto

En enero de 2010 Haití sufrió un terremoto devastador que se cobró cientos de miles de vidas y dejó un gran tendal de heridos. Cuando Vero Kazah, kinesióloga, se enteró de que se necesitaban voluntarios para asistir a las víctimas, no pensó en el peligro y dijo que SÍ. Allí, desde un hospital de campaña, colaboró en el sector de Kinesiología y, junto al resto de los voluntarios, unieron fuerzas para que los pacientes salgan adelante.

Fue reconocida con la medalla al mérito por su tarea pero reconoce, más allá del galardón, que lo más importante de esa experiencia fue la unión entre médicos y pacientes y a adaptarse positivamente a situaciones adversas. "Lo que aprendí en Haití es que siempre se puede salir adelante y si mis pacientes pudieron hacerlo, nosotros tenemos que poder", asegura.

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