POR EL MUNDO

Ecola Sadako, entrevista a Jordi Musons

Entrevista a Jordi Musons director de la Escola Sadako, elegida por Ashoka como una de las escuelas ChangeMakers

Llega fin de febrero y de repente vuelve la educación a las noticias. Todos volvemos a ser expertos en didáctica, política salarial y, sobre todo, innovación educativa. Todos fuimos a las escuela y por lo tanto tenemos el derecho  (y en algunos casos la obligación también) de opinar acerca de la cuestión que por algunas semanas se convertirá en urgencia nacional. El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia, con la vuelta a cole volvemos a dejar a la educación hasta que el próximo conflicto nos necesite. Con el objetivo de profundizar sobre la cuestión educativa impulsamos este nuevo ciclo de entrevistas a directores de colegios transformadores en Barcelona, que de manera creativa decidimos llamar: Entrevistas Catalanas.

Entramos al Barrio de Gràcia, es temprano y el abrigo no resuelve la falta de mate. Las cuadras son cortas y empinadas. Cada tanto se asoma una vista cuasi cenital que permite apreciar toda Barcelona. Camino buscando un edificio que me llame la atención, ¿cómo será por fuera esta escuela transformadora? Intento recordar si algunas de las entrevistas mostraba la fachada del edificio, no obtengo resultado. Pregunto a una de las pocas personas que me cruzo y sin mucha sorpresa me indica. El edificio me recuerda a mi primaria, bajan las expectativas. No es tan diferente.  

- Vengo a ver a Jordi Musons. 

- Entre, bienvenido. Jordi todavía no ha llegado, espérelo aquí.  

Algo tiene. Me siento y espero. Se pueden ver las aulas que me rodean. Siento pudor observando a los docentes, ¿estaré molestando? No quiero ser intrusivo, me voy al baño. Vuelvo. Llega el director, vamos a su oficina. 

Bueno Jordi, gracias por aceptar esta… …me dedico a la educación… …investigador y periodista… …política e innovación educativa… 

 

 

T: ¿Qué es esto de ser una Escuela ChangeMaker? Cómo se fue construyendo y cómo funciona hoy en el colegio? 

J: Uf, sí es complejo. Primero, nosotros no decidimos ser ChangeMakers. Sino que Fundación Ashoka nos llamo hace tres años. De repente nos llama y nos dice que encajamos muy bien en el modelo de escuela que estaban buscando y que nos quieren hacer un entrevista y decidir si podíamos formar parte. A partir de ese momento, hacemos bastantes cosas y nos escogen como escuela ChangeMakers. Fue muy interesante porque en realidad la idea de ser una escuela ChangeMaker nos sirvió para poner nombre a cosas que pasaban aquí pero no teníamos utilizada  una palabra y eso nos ayudó visualizar la intención. Eso no sólo a nosotros como profesorado sino también al alumnado. Cuando tu les pides que definan la escuela en una palabra, la definen como una escuela ChangeMakers y eso para ellos significa muchas cosas. Engloba todo un significado compartido. 

Yo creo que se nos eligió como escuela ChangeMakers por varios motivos. Por el nivel de innovación qué hay en el centro. Aquí se le da mucho valor a la participación del alumnado y las familias. El trabajo de la empatía y la educación emocional. Una capacidad de crear y pensar en estructuras que den sentido al aprendizaje y a la vida social. Y esto supongo que encaja muy bien con la red de Ashoka. Y, ademas, nuestro centro pues, como muchos centros, tiene una visión muy abierta de lo que es la educación hoy. No es un centro pensado hacia adentro sino hacia fuera. Con una mentalidad de compartir, aprender de los demás y dejar que los otros aprendan de nosotros. Y encaja muy bien con una red que esta pensada más que todo para mejorar la educación. 

 

T: Cómo es que vengan investigadores semana a semana y rasquen quizás ahí donde..?

J: Creo qué hay mucho interés por saber: primero, hacia donde va la educación; segundo, qué se debe dar en una institución educativa para que se inicien procesos de transformación. Porque el problema es que en otros sectores la evolución o el cambio es mucho más habitual. En el mundo educativo, al menos aquí, ha sido un sector muy estático. El cambio no formaba parte de nuestra manera de trabajar, sino que repetíamos mucho tiempo estructuras del pasado. Y además, todas las leyes educativas iban en esa dirección, alguien decidía que teníamos qué hacer y todos los hacíamos y nadie se podía salir de la línea marcada por las leyes educativas.

Entonces, ahora, hay una necesidad diferente. Ahora, tenemos que crear un sistema educativo diferente que tenga más sentido con el mundo que esta viviendo nuestro alumnado y con el que van a vivir. Y eso obliga a generar una dinámica organizacional y del propio aprendizaje de la organización. Por eso, mucha gente está intentando saber que es lo qué pasa en determinados centros que hemos evolucionado relativamente rápido para que esta idea sea exportable a otros centros. 

Porque yo creo que en este momento hay dos líneas de transformación. Mucha gente esta interesada en el cómo trabajamos, qué metodologías utilizamos. Pero a mi eso no me parece nada relevante, porque eso puede cambiar mañana porque aprendemos muchas cosas, las neurociencias nos aportan muchísimas cosas. Quizás la metodología que utilizamos en tres años sea otra diferente. Y la otra corriente, más fundamentada en analizar procesos más profundos en las estructuras de estas organizaciones para que este cambio no sea el que vamos a hacer ahora sino que sea un proceso de transformación real que implique incorporar el cambio como una rutina normal en nuestro proceso de trabajo y aprendizaje en nuestras instituciones. 

 

T: Ósea que hoy la línea de investigación no debería ir por el qué cosas esta haciendo el Sadako o cómo se relaciona el docente con sus estudiantes, sino entender lo estructurante de la organización y cómo las organizaciones educativas pueden adaptarse a los cambios.

J: Para mi sí. Yo pondría el foco en dos espacios. Uno, es definir el parqué, con qué sentido, con qué objetivos. El cómo es transitorio. No digo que no sea relevante. Digo qué hay mucho riesgo de sólo focalizar en el cómo. Muchos centro lo único que están haciendo es ver, copiar y replicar. Pero si no hay un proceso de transformación interno, cuando tengamos que volver a hacer otra cosa diferente, cómo lo vamos a hacer? Vamos a tener que ver, copiar y replicar otra vez. Creo que así no tiene sentido. Y ademas, si eso no conlleva un cambio de mentalidad profundo del docente que esta ejerciendo un cómo diferente... Pongo un ejemplo fácil: Si yo trabajo con grupos cooperativos y aprendizajes muy globalizados pero hago el mismo examen de siempre y evalúo con lo que he hecho siempre porque creo que es lo importante, no he cambiado el paraqué, ?de qué va a servir todo el cambio que vamos a hacer? Por eso creo que es importante definir el paraqué y hacer que esta visión sea muy compartida en el centro educativo. 

A diferencia de la educación de hace veinte años, antes un centro educativo con tres, cuatro o cinco docentes muy referentes podía ser suficiente para ilusionar, para animar, para vertebrar un centro educativo. Hoy no. Hoy la idea de que una hoja sana en un árbol enfermo, no cura el árbol. Estamos en una situación donde todo el proyecto educativo desprenda dentro del aula fuera del aula, desprenda toda una cultura diferente que nos lleve a un paraqué diferente. Y esos son cambios muy profundos. Lo mismos con la innovación. Si no generamos equipos docentes muy implicados en la visión de hacia donde vamos y con capacidad de regenerarse, tener la capacidad de innovar por sí solos evolucionando de forma coherente con todo el proyecto educativos. 

Yo creo qué hay mucho riesgo que lo hagamos mal. En este momento hay una divergencia metodológica de profesores diferentes probando cosas diferentes, es un caos. Lo que a mi me da mucho miedo es que muchos de los procesos que estamos incorporando ahora dentro de tres, cinco años no empecemos a descubrir que no funcionan porque lo hemos hecho mal y volvamos hacia atrás diciendo: “esto no sirve... los alumnos ahora no aprenden... las pruebas pisa dan mal... los alumnos en clase se portan mal”. Porque gestionar los nuevos comos es mucho más difícil que un aula tradicional. Entonces hay que hacerlo bien y sabiendo para que lo estamos haciendo y qué aprendizajes queremos lograr.

 

T: Sin duda me hablas de una cambio sistémico en toda la escuela. Qué pasa cuando el agente de cambio esta afuera de la institución? 

J: Tu quieres decir que a nivel político los directrices vayan en una dirección diferente? Si, eso puede pasar. Pues ahora mismo lo tenemos. Nosotros tenemos dos situaciones diferentes, porque nuestra reglamentación parte viene del estado español, parte viene de acá (Cataluña). Estamos en dinámicas un pocos diferentes con estos gobiernos. El gobierno catalán en este momento tiene una dinámica muy abierta y con una intención muy alta de dar autonomía a los centros para que diseñen proyectos, los elaboren e incluso diseñen procesos de innovación propios. En el estado español eso no esta tan claro. Y es verdad que eso puede cambiar cualquier día. Y si las leyes nos marcan otra vez volver al régimen absurdo, antiguo, tradicional y obsoleto; bueno, seguramente habrá que cumplirlas. Pero aquí hay que jugar bien.. El problema es que por mucho tiempo no se ha empoderamiento bien a los docentes para que tengamos opinión ni mucho criterio. Hemos sido aplicadores de las leyes educativas.

Creo que el trabajo importante que tenemos que hacer ahora, más allá de la visión sistémica del centro, para mas importante es la visión sistema como sistema educativo. Creo que es importante ahora hacer dos cosas. Una, conseguir empoderar a todos los equipos docentes para que tomen consciencia de que ellos son parte importante de las decisiones que se están tomando ahora y que no somos aplicadores sino diseñadores. Y, a la vez, intentar buscar el máximo impacto en la sociedad para que la mentalidad de las familias cambie. Eso aquí en Cataluña ha pasado muchísimo. Aquí en Cataluña, a raíz de Escola Nova 21 se ha conseguido un impacto mediático y muy de persona a persona en el que se ha cambiado el marco mental que hasta ahora era estable. Es decir, hasta ahora (hasta hace cinco años) la escuela tradicional daba seguridad. En cinco anos, en Cataluña, la escuela tradicional ya no da seguridad, da miedo, empieza a dar miedo. Y muchas familias empiezan a querer buscar centros que ofrezcan modelos educativos diferentes a la escuela tradicional. Eso, en realidad, es una acción indirecta que lo que provoca es el cambio en el propio sistema. Por qué? 

Porque aquí en Cataluña hay dos tipos de centros (o tres, pero centros privados hay pocos) centros públicos y centros concertados que reciben la mitad publica y la mitad por parte de las familias. Los centros concertados tienen un problema: sino hay alumnos, cierran. Entonces, si el mercado empieza a pedir una demanda de escuela nueva, la escuela tradicional se tiene que reinventar, porque sino va a cerrar. Eso está provocando un cambio muy rápido por tema puramente de mercado. En el sistema publico ese problema no lo tienen. Los profesores y las profesores son funcionarios y no van a perder su trabajo aunque la escuela cierre. Pero la presión indirecta es diferente. Muchas familias empiezan a presionar en muchos centros pidiendo que pase alguna cosa porque ese centro no esta cambiando nada y eso no es correcto. Esa presión vuelve a ser impulsora de lo que el propio sistema no esta preparado para hacer. Entonces, si esta presión social es muy compartida, es muy difícil que los políticos sean capaces de ir contracorriente. Estratégicamente o electoralmente no es muy inteligente. Creo que esa es la carta que tenemos que jugar ahora. Conseguir cambiar la mentalidad, el marco mental colectivo, para entender que la educación hoy debe ser otra cosa. Si conseguimos eso, creo que los políticos y la política es fácil que nos acompañen. Pero, sobre ese tema está claro, si la política quiere todo se va al carajo. 

 

T: Ahí estamos hablando acerca de cómo la política puede ser un limite al cambio sistémica, sin permitir los flujos de la innovación. Qué pasa al revés, en países quizá como Argentina donde es el movimiento político quien quiere la innovación y no están sentadas las bases en la sociedad?

J: Eso es complicado, ahora intento responderte a eso. Déjame que te diga otra cosa. Todas las visitas que vienen al centro normalmente nos preguntan lo mismo, que es: pues claro, con el sistema qué hay, cuando van a hacer el bachillerato y la universidad, cómo les va? y es una pregunta que a mi me pone enfermo,?por qué no le preguntamos eso al sistema tradicional? Es decir, el sistema tradicional esta preparado para garantizar que el alumnado tenga continuidad en el sistema tradicional. Y no pasa. El sistema propio fracasa. En el estado español hay un 20% de fracaso escolar, es el peor de todo Europa. Es decir, el propio sistema español no está preparado para lo que lo han prepararon. Entonces, incluso que la política nos marcara líneas pedagógicas o objetivos en los que no creemos, no es ningún problema. Nuestro alumnado que tenemos un paraqué diferente (tenemos mucha más importancia a la cuestión de colaborar, de crear, interactuar, ser empáticos, de liderar proyectos, etc.) tienen el mismo nivel académico que una escuela tradicional, porque no es incompatible. Incluso con un sistema político muy restrictivo podríamos trabajar con modelos pedagógicos que fomentaran una actitud y un aprendizaje para la vida, pero esto no tiene porque ser incompatible con garantizar lo que quiere la política. Creo que eso es importante, eh. Porque a veces parece que cuando planteamos innovación parece que los preparamos para una cosa pero no los preparamos para la otra. Eso no es cierto.

Lo que tu dices. Esa es la pregunta, es muy difícil. No se si tengo respuesta para eso. Lo que he visto en Cataluña y con escuelas ChangeMakers alrededor del mundo, creo que una idea potente es estructurar redes que sean útiles para demostrar que los procesos de cambios son posibles. Porque muchas veces el freno de muchos docentes es: “esto no se puede hacer, esto no funciona o esto solo funciona en determinados centros”. Lo que se ha hecho con las escuelas ChangMakers, lo que se hizo en la Escola Nova 21, es buscar centros con características muy diferentes (privados públicos y concertados, de primaria, de infantil y de secundaria). Si hay un muestreo que demuestra que en cualquier formato se puede evolucionar a un proceso de transformación de cualidad, entonces este argumento desaparece. Pero es verdad que si los docentes no queremos, aunque los políticos quieran tampoco va a pasar. 

Aquí es donde a mi me gusta lo que ha pasado aquí en Cataluña, que hemos sido capaces de impactar mucho en los medios de comunicación. Desgraciadamente somos muy influenciables, eso es un pena. Porque en realidad, aquí en Cataluña la mentalidad a cambiado mucho. Pero no estoy muy seguro que sea por un procesos razonado sino porque finalmente la coherencia mediática ha sido tan grande hacia “lo bueno es la innovación” que al final todos hemos creído que lo bueno es la innovación. A mi me gusta porque coincide con lo que queremos, pero tiene un punto de manipulación. Pero ha sido un elemento clave para que esto se transforme en un proceso mas generalizado, no de solo algunos centro que están cambiando. No es un tema nada fácil y es lento. Porque un de los problemas qué hay es que el sistema educativos esta muy lejos de la vida real. Uno de los problemas que tenemos los políticos y los docentes es que en general no hemos sido otra cosa que eso, no sabemos nada de la vida real. Yo soy biólogo y tengo el titulo, pero ya esta. Y me sirve para toda la vida, esta muy bien. Pero no he ejercido nunca de biólogo. Entonces, yo qué se lo que necesita un biólogo de verdad. En cambio yo puedo enseñar herramientas para que estos alumnos sean biólogos sin yo haber ejercido, solo se lo que me han enseñado. Y eso pasa con los políticos en general y con los docentes en general. Y eso es un problema, estamos muy fuera del contexto de lo que mucha gente que trabaja en su entorno cotidiano conoce mucho más qué necesitaría en la vida real que nosotros mismos. Y cómo cambiar eso no tengo mucha respuesta. Tendrás que rascar un poco más. 

 

T: Pasando a un punto de vista mas macro. Cambia el mercado laboral y la escuela tiene que preparar personas que no saben a dónde van a trabajar, no saben ni siquiera si va a existir la universidad una ves que se egresen. Qué desafió plantea esto para la escuela? 

J: El problemas es ese justamente. Tu te vas a cualquier jornada educativa y todos estamos de acuerdo. Lo que estamos haciendo no tiene sentido. Nuestros alumnos se van a encontrar con trabajos que no existen. Necesitarán tener una capacidad de aprender para toda la vida. Ayudar a ser creativos. Competir con toda tecnología y poder aportar lo que la tecnología no aporta. Porque desde el pensamiento lógico la tecnología nos va a dar mil vueltas. Creo que hace veintipico de años que Deep Blue, un ordenador, gana a Kasparov jugando ajedrez.  Y continuamos enseñando a jugar al ajedrez para ganarle a una maquina, eso no va a pasar. Ya nos ha ganado, tenemos que ofrecer algo diferente. Creo que en eso no hay ninguna duda que va a pasar. 

Justamente lo que tenemos que hacer, es dar a nuestro alumnado herramientas para sobrevivir en el sistema tradicional si es que se lo van a encontrar pero sobretodo herramientas para afrontar eso. Eso quiere decir, ser muy creativos, tener mucha actitud proactiva para aprender, para querer hacer y para implicarse en su entorno personal. Les tenemos que dar mucha capacidad de ser mentalmente flexibles, es decir, de incorporar aprendizajes de ámbitos muy diferentes porque es la única manera de tener adaptados a contextos que no conocemos ahora. Que hoy un alumno sea capaz de darle ordenes a un robot me parece excelente, pero a la vez, creo que debe tener una educación emocional extraordinaria y una capacidad de trabajar con otras personas de mucha cualidad. Como estos, infinitos recursos. Entonces, creo que la educación de hoy es mucho mas fraccionada, con muchas más herramientas que tienen poco que ver con las asignaturas y que tienen que ver más con desarrollar habilidades personales. Y para hacer eso, eso no se estudia, eso se practica. Entonces, hay que dar mucho espacio para que los alumnos practiquen habilidades personales y sobretodo tomen consciencia de sus procesos de evolución. Qué estoy haciendo? Por qué lo estoy haciendo? Cuáles son mis puntos fuertes? Cómo los puedo desarrollar mas? Cuáles son mis debilidades y cómo las puedo fortalecer? 

Y eso es una dinámica de aprendizaje, de autoconimiento y de evacuación radicalmente diferente. Yo creo que debe ir hacia eso. Nosotros cada vez mas estamos ofreciendo muchos espacios de aprendizaje que no tienen nada que ver con el aprendizaje formal. Cualquier alumno de nuestro centro si tiene una idea para mejorar la escuela o mejorar el mundo puede hacer un proyecto. Viene, me lo propone directamente a mi y yo los ayudo. Hay mas de cien alumnos que están haciendo eso. Alumnos de cualquier edad, de ocho años y de dieciséis. Pero lo importante no es que sea un proyecto muy bueno, es que tu tengas interés por hacer algo que mejore, que te involucres en hacerlo y hagas tus pasos necesario para realizarlo. Si has practicado eso y aprendes de los errores que has hecho en cosas de este tipo, tu podrás aplicarlo en cualquier contexto de ti vida personal o laboral. Y te decía, aquí ofrecemos muchos aprendizajes. Hoy los alumnos pueden hacer desde yoga a teatro, de oratoria a robótica, pueden hacer magia y muchos tipos de deportes diferentes. Por qué hacemos muchas cápsulas pequeñas de aprendizajes diferentes? Porque eso fomenta autoestima, porque yo descubro que en muchos ámbitos soy bueno. Que si solo hay espacios muy concretos y muy cerrados, solo son buenos los alumnos que tienen buena memoria y los buenos lectoescritores. Y ademas, descubro habilidades que quizás no sabia que tenía y que puedo desarrollar. Yo imagino más la escuela del futuro en ese sentido, mucho más capsular y con aprendizajes variados.

 

T: Me decís que el alumno ya no estudia sino que practica. 

J: Se aprende haciendo. Claramente. 

T: Y cómo preparo a un docente que esta acostumbrado a estudiar y no a practicar? 

J: Ya, ahí es donde te hablaba antes que lo más importante es cómo trabajamos internamente en los centros para cambiar nuestro rol dentro del aula y nuestro papel como educadores. 

T: Claro, pero ustedes no tienen una escuela de docentes, no preparan educadores. Y tienen docentes criados en el sistema viejo. 

J: Pero todo el mundo tiene capacidad de aprender. El problema es cuál es la cultura a la que tú estas acostumbrado. No se si me explico. Tú estas en una escuela tradicional (muy tradicional) y cuando empiezas a trabajar con espacios cooperativos el alumnado no sabe hacerlo. Y se queja y no lo hacen bien. Cuando les das espacios de participación, los alumnos no participan. Por qué? Porque no saben. No! Porque su marco mental, su cultura, la que habíamos dicho por mucho tiempo la normal, no encaja con lo que estamos proponiendo. Y durante mucho tiempo eso no funciona. Y a partir de un momento la cultura sistémica de la organización, cambia. Entonces, los alumnos empieza a participar mucho, a ser más autónomos, a tener capacidad de intervención, etc. Con los docentes pasa lo mismo. De acuerdo, no estamos acostumbrados. Pero tenemos que hacer algo para trabajar nosotros como organización para que nuestra dinámica cambie. Entonces les damos diez o doce años de cambio profundos. Y hemos trabajado con nuestro equipos docente como con los alumnos. Hemos hecho muchísimas dinámicas de grupo. Experiencias para tomar consciencia de cómo aprenden nuestros alumnos y qué debe cambiar de nosotros para conseguir unos objetivos de aprendizaje diferente a los que teníamos. Y eso no ha pasado enseguida, ha sido lento. Pero hoy ha cambiado. 

Utilizamos un truco (aunque no sabíamos que era para eso, fue casualidad) pero nos funcionó. Nosotros, como hace Montserrat (ver entrevista a Sor Montserrat del Pozo) y hacen otros centros, hace nueve o diez, decidimos buscar un modelo más inclusivo, dejamos de trabajar con alumnos con necesidades especiales fuera del aula e incorporamos a las personas que daban soporte algunas horas a estos alumnos dentro del aula. Y fue el momento que empezamos a trabajar con dos profesores en la clase. 

Con el tiempo esto ha ido evolucionando. Hoy nosotros somos un colegio de dos líneas, dos grupos clase por curso. En cada curso tenemos tres personas. El tutor o la tutora de cada grupo y una persona que es el co-tutor o el co-docente que forma parte del departamento de psicopedagogía de la escuela. Pero qué hemos hecho? Pasar a trabajar con un equipo de tres personas. Y en muchos casos que trabajamos con aulas cooperativas, los tres docentes están juntos trabajando dentro del aula. Eso fue clave. Multiplicó nuestras capacidades. Pasamos de ser aplicadores a ser diseñadores de procesos de aprendizaje. Es decir, yo no doy la clase sino que pienso que puedo proponer que pase dentro del aula para que estos alumnos de forma autónoma y cooperativa generen espacios de aprendizaje con una visión diferente a la antigua que teníamos. Esto no todos lo tenemos igual de claro. Pero si tú lo tienes muy claro y trabajas con nosotros dos, tú nos podrás ayudar. Y nosotros si tenemos actitud positiva para dejarnos ayudar aprenderemos y, al final, los tres lo sabremos hacer. Eso nos ha permitido evolucionar muchísimo, el hecho de trabajar en equipo. 

Creo que eso hoy en educación es indispensable. En educación trabajar solo es muy duro. Hay demasiadas cosas que debemos saber, la gestión de alumnos no es sencilla. Se hace difícil que puedas gestionar tus propios procesos de transformación solo. Cuando esos procesos son orgánicos de toda la organización, que todos a la vez nos movemos a la misma dirección y trabajamos con equipos docentes. Eso es mucho más fácil. Cada escuela es un mundo, pero a  nosotros esto nos hace extremadamente útil. Entonces hemos aprendido. Y hemos distribuido el liderazgo en el centro. Y en el centro hay personas con capacidad y mucha visión. Hemos llegado a estas personas para que nos ayuden a dibujar hacia dónde queremos ir y cómo lo vamos hacer.  

Pero lo más importante cómo hemos acompañado en el día a día dentro el aula a aquellos que les ha costado más. Hemos tenido que trabajar aspectos emocionales. Es decir, una parte del cómo trabajar dentro del aula no solo es trabajar con este equipo para que los tres trabajemos con modelos que fomenten la diversidad, sino que una de las cosas que hacemos es trabajarnos como el equipo para que nuestro trabajo en equipo sea de cualidad. Es decir, que por ejemplo, podamos hablar de cosas que podemos mejorar. 

Podes ver la entrevista completa en: https://www.youtube.com/watch?v=ZgMrvtjVzWk