PERSONAS QUE INSPIRAN

La juventud no está perdida

La juventud no está perdida

La solidaridad, la empatía y el compromiso social de los adolescentes. 

Muchas veces se escuchan o se leen frases tales como “que perdida que está la juventud”, “a los chicos no les interesa nada de lo que pasa en el mundo”, “los jóvenes no se comprometen con nada ni con nadie”. Sin embargo, en los últimos años, y cada vez con mayor frecuencia, muchos adolescentes y jóvenes comenzaron a interesarse por diferentes propuestas sociales que tienen en la mira el hecho de pensar e involucrarse en lo que sienten y en lo que les pasa a muchos pares de su edad que no están atravesando un buen momento. En algunos casos, esos proyectos, incluso, suelen impulsarlos ellos mismos. Son jóvenes que no miran hacia otro lado, para los cuales colocarse en los zapatos del otro resulta algo de todos los días.

 

Sharon Barnator (21)  estudia Psicopedagogía en la universidad CAECE y desde hace unos años forma parte de LaTé, un proyecto social que surgió como consecuencia de la crisis social y económica del año 2001 que lleva un elenco de teatro solidario a comedores, villas y barrios de bajos recursos.  “Desde Laté consideramos al arte como una herramienta transformadora capaz de dejar una marca significativa en la vida de cada persona. Todo niño debe tener acceso al juego y al arte, es un derecho básico, y es por este motivo que creamos este elenco, para poder acercarlo”, expresa. 

El origen de los integrantes de este grupo es variado: hay psicólogos, psicopedagogas, comunicadores sociales y nutricionistas, entre otras profesiones. El objetivo es representar obras de comedia musical infantil en donde transmiten valores a partir de cada una de ellas. “Se genera un clima hermoso. La atención es total, hay muchos chicos que no vieron nunca una obra de teatro y quedan impactados. Se puede ver en sus caras, como se van transformando al ver la magia del teatro, y van entrando en ese pequeño mundo por un ratito. Durante la obra se va generando cierta complicidad entre los actores y los chicos, los hacemos participes de la historia y los convocamos para que desde su lugar pasivo, puedan intervenir. Es por eso que después de cada obra hay un espacio para el juego donde podemos tener contacto con ellos, compartir un momento de risas, juegos, bailes. En cada abrazo nos transmiten su felicidad de haber vivenciado la obra y nos regalan sus sonrisas que hacen que todo el esfuerzo y dedicación valgan la pena”, agrega Sharon.

 

¿Qué aporta la solidaridad a un adolescente? Entre los efectos positivos de la solidaridad en un adolescente se incluyen el bienestar (mental y físico), la disminución del estrés y el aumento de la autoestima. Esto significa que un adolescente acostumbrado a ser solidario es más resolutivo y mejor gestor de conflictos. “Dar resulta más beneficioso que recibir, en cuanto que distrae o desahoga del potencial foco de preocupación generado por el entorno en el que viven nuestros adolescentes. El cerebro adolescente se alimenta de incentivos emocionales, en ocasiones de manera descontrolada, y la actitud solidaria consigue equilibrarlo, potenciando la madurez”, responde Margarita López-Chicheri, Coach especializada en Coaching Personal, certificada por “The Coaching Academy”  en 2009 y por la  “International Coaching Community” en 2010. 

Solidaridad

Jesu Espil, Voluntaria de Fundación Sí, cuenta que en general estos jóvenes llegan con ganas y abiertos a escuchar más que a imponer sus ideas. “Son curiosos y están predispuestos. Sin dudas los mueve la sensibilidad ante situaciones injustas que los movilizan y tienen ganas de cambiar. Los vemos con mucho optimismo y responsabilidad. La gran mayoría de los voluntarios nuevos que se acercan tienen entre 18 y 25 años, tienen ganas, tienen iniciativa y ganas de involucrarse. Nuestra responsabilidad es guiarlos en este camino que eligieron para que su compromiso no sea efímero sino que se prolongue en el tiempo. Creemos que todos tenemos un potencial de ser voluntario y brindarnos al otro y que los jóvenes lo descubran a tan temprana edad es una satisfacción enorme porque nos permite proyectarnos en el tiempo”, dice Espil.

 

Solidaridad

Empatía y solidaridad

Claudia Fishman es coordinadora del programa de padrinazgos escolares de la escuela rural 155 de Colonia Rivadavia (Roque Saénz Peña, provincia de chaco) y para este emprendimiento trabaja voluntariamente junto a muchos jóvenes. “Trabajar en equipo junto a jóvenes es realmente una experiencia enriquecedora, ellos ven la vida con esa mezcla de niños y adultos que lo hace mágico. Creo que para que los jóvenes se "prendan" a ayudar sólo hay que saber mostrarles lo importantes que son y lo mucho que valen. Es importante que sepan que la juventud no está para nada "podrida" y que son un tesoro a descubrir y que pueden ser parte del cambio que este mundo necesita. Ellos se comprometen, se apasionan y te llenan de energía”, expresa Fishman.

SonRisas es una Asociación Civil sin fines de lucro que centra su acción en niños en situación de riesgo que enfrentan las consecuencias de la pobreza y la exclusión y desarrolla sus actividades en distintos barrios de la localidad de Esteban Echeverría. Está constituida por voluntarios de distintas formaciones profesionales, comprometidos con la realidad y que asumen la tarea de combatir la injusticia social. Una de estas voluntarias es Noelia Nicole Mercado (19) que conoció SonRisas a través de una amiga hace unos cinco años. “Yo tenía 14 años e iba a la secundaria, desde muy chica siempre tuve los deseos de bailar pero nunca tuve la posibilidad de hacerlo. Cuando entré empecé por el baile y con los años no sólo quería ser una alumna sino que quería empezar a ayudar. Y así me quedé. Hoy por hoy sigo bailando, estuve dando clases de Handball y voley por dos años. Estoy presente para lo que se me necesite, soy como una especie de comodín”, dice Noelia, entre risas.

Como actualmente trabaja en un restaurante, Noelia asiste a SonRisas los lunes, jueves y sábados. “Me llevo muy bien con los chicos, no niego que cuestan unos más que otros, pero trato de llevar una relación de ´compa´ como ellos dicen para que sientan la confianza para contarme lo que sea necesario y así poder ayudarlos desde más cerca. Es muy difícil de explicar con palabras lo que significa este y ida vuelta para mí: satisfacción,  alegría,  orgullo. Significa mucho en mi vida, SonRisas es mi segunda casa, tengo medio corazón ahí dentro”.

Solidaridad

Hernan Petit, integrante de Red Solidaria, sostiene que los jóvenes están mucho más conectados con la solidaridad social que en tiempos anteriores. Y que el target de estos chicos abarca todas las clases sociales y sexo.  “Es primordial que así sea para que puedan aportar la juventud y generar esperanza para las futuras generaciones adultas. Se comprometen en todas las actividades solidarias, pero generalmente prefieren las actividades que están relacionadas con el trabajo de campo y las grandes campañas, como el frio o inundaciones”, expresa Petit.

 

Solidaridad

Otra forma de ayudar

Candela Yatche (21) estudia Psicología en la Universidad de Buenos Aires, fue Pasante en el Hospital Borda en el sector de Trastornos de la Conducta Alimentaria y cursó el programa de Desórdenes Alimenticios en la fundación “La Casita”. La carrera que eligió para cursar y su futura especialización está muy vinculada a su adolescencia ya que durante el secundario fue testigo de la cantidad de tiempo y energía que muchos de sus compañeros desperdiciaban conversando acerca de las dietas, los kilos de más, el peso, la flacura y la constante búsqueda de una perfección, que nunca llegaba. “Está comprobado que mientras más se involucra una persona en el FAT TALK más crece su insatisfacción corporal y, por lo tanto, su frustración, además de la posibilidad de caer en un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA). Conocí muchas chicas que hicieron tratamientos, algunas llegaron hasta estar internadas”, cuenta Candela.

De esta forma, creó Bellamente, en Instagram (@bellamentearg) y la web (www.bellamente.com.ar) donde comparte su mirada sobre este tema y cuya misión  es promover la reducción de la presión de los medios de comunicación y la moda en el concepto irreal de belleza perfecta, reducir la asociación entre la delgadez y la belleza o la delgadez y la felicidad y prevenir los problemas psicológicos relacionados con el deterioro de la imagen personal y la autoestima.

belleza

 

“Bellamente nace con el objetivo de ayudar a las personas a que puedan reconocer como los medios de comunicación, la sociedad y la cultura imponen un modelo de belleza irreal y poco saludable. Busca concientizar sobre los efectos negativos que tienen los estereotipos y mostrar que no tiene sentido ir en busca de un ideal de belleza inalcanzable ya que esa percepción distorsionada afecta directamente la autoestima, llevándolas a no valorarse ni aceptarse como realmente son. A través de este proyecto busco crear un espacio de encuentro donde abrir conversaciones de todo esto que te comente,  para que cada vez haya más personas con  BELLAS  MENTES,  personas que valoren más lo que ven en el interior de los otros, sin importar  su apariencia física”, cuenta Candela.

 

Inquietudes. Empatía. Solidaridad. Creatividad. Pasión a la hora de emprender. Alunas de las palabras que definen a estos jóvenes que no dejan de sorprender con este tipo de acciones. Definitivamente, la juventud no está perdida.