PERSONAS QUE INSPIRAN

Se conocieron estudiando, se hicieron amigas y hoy cumplen el sueño de editar su propio libro sobre escritura creativa

Se conocieron estudiando, se hicieron amigas y hoy cumplen el sueño de editar su propio libro sobre escritura creativa

Gaby y Jose estuvieron en la Feria del Libro y ahora presentan su proyecto en sociedad. 

Gabriela Hochman y Josefina Salazar cursaban la carrera de Letras en la facultad de Filosofía y Letras de la UBA. La cotideaneidad las hizo íntimas amigas y, entre confidencias, se dieron cuenta de que a ambas les gustaba enseñar y querían transmitir el amor por las palabras, la escritura y los libros.

Así, en 2011 crearon el proyecto La Sopa en La Mosca que, si bien hoy se materializa en un libro impreso, editado por La Parte Maldita, es mucho más amplio: abarca talleres de escritura para niños, adolescentes y adultos; conferencias sobre educación y modos de abordar ejercicios creativos y capacitaciones para educadores y artistas.
A partir de estímulos visuales, sonoros y corporales, el proyecto habilita la escritura, generando un espacio interdisciplinario. Las consignas toman como eje la estructura formal de los textos y proponen una amplitud de posibilidades en la realización de las producciones.

El libro resulta un material muy valioso para educadores, artistas, talleristas, proyectistas y cualquier persona que esté interesada en la creación y el pensamiento lateral. Además, la propuesta estética va mas allá de un libro tradicional, y el diseño es una pata fundamental: viene con instrucciones de uso, codificaciones, indicaciones, ejemplos y mucho más.

Finalmente, La Sopa, como le dicen las chicas, tomó forma de libro y se presenta el próximo viernes 17/5  a las 19hs. en Mandrágora Libros y Cultura, una librería boutique en el barrio de Villa Crespo que queda en Vera 1096.

"Nos conocimos en la facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Ambas estudiamos Letras y charlamos por primera vez, cuando entregábamos una monografía para la materia Literatura Latinoamericana sobre un libro vanguardista llamado La Señorita etcétera.
Nos hicimos muy amigas. Compartíamos charlas de todo tipo, como pasa con los amigos, pero lo novedoso es que compartíamos la inquietud de cómo hacer de la enseñanza un proceso de disfrute. Nos contábamos situaciones sobre nuestros trabajos y pensábamos estrategias", cuenta Gabriela.

La Sopa en La Mosca nació como un espacio para trabajar con la escritura de forma interdisciplinaria. En un comienzo hacíamos juegos sin tener tan claro el rumbo. De a poco investigamos acerca de los temas que nos interesan y dándole un marco a nuestro espacio.

¿Cómo nació el proyecto?

Cuando nos acordamos de cómo se dio todo nos parece que pasó muchísimo tiempo. Siempre estuvimos atentas a los efectos que íbamos logrando. Entonces nos fijábamos en qué actividades funcionaban mejor. Nos fue sorprendiendo que algunos ejercicios funcionaban en distintos espacios. Empezamos con adolescentes y pasamos por niños, adultos y grupos de edades variadas. De a poco nos dimos cuenta de que funcionaba mejor trabajar por módulos de cuatro encuentros organizados por ejes temáticos. Hicimos algunos llamados La mirada del otro y Prosa poética por ejemplo. También organizamos talleres con diseñadores gráficos y una ilustradora.

¿Por qué decidieron crear un libro?

Se nos ocurrió escribir un libro cuando nos dimos cuenta de que ya habiamos inventado un montón de consignas y las podíamos usar no solo en los talleres sino también en nuestras clases de lengua y literatura. Pensamos que podía ser un material útil para otros maestros y artistas que quisieran experimentar con ejercicios diferentes.

¿Qué proyectos tienen a futuro?

Tenemos ganas de que el libro llegue a muchos lugares, y nosotras con él. La publicación, de la mano de la editorial La Parte Maldita, significa un punto de llegada y también de partida. Nuestra idea es poder utilizar este material para dar capacitaciones y conferencias en distintos eventos y congresos a lo largo del país y del mundo, ¿por qué no? Vamos a seguir formándonos en estos temas que nos apasionan: la creatividad, la escritura pensada y transitada como proceso, la interdisciplina, la potencia de la imaginación. Nos interesa mucho el trabajo con otros y siempre estamos atentas a las posibilidades que se presentan de compartir jornadas, workshops y congresos. Ya estamos pensando en el próximo libro (risas).

Para nosotras el arte es un modo de reflejar una serie de emociones y los signos de una época pero también es resistencia, significa el hecho de hacer frente a las realidades que transitamos a diario con una mirada transformadora.

¿Qué consejo le darían a alguien que quiere escribir su libro?

 Publicar un libro es siempre una alegría, aún cuando el escritor o la escritora siga encontrando un tiempo después aspectos para corregir. Es la posibilidad de suspirar y tomar una copita de vino rodeados de amigos con la obra terminada. Creemos que publicar es importante porque en el encuentro de miradas también construimos lo que hacemos y lo que somos. Conocemos mucho de esto porque nos pasó: por timidez, vergüenza, por la idea de que otros u otras probablemente escriban mejor, de manera más clara, o sobre temas más interesantes, nos perdemos de llevar nuestros escritos al mundo. Creemos que la escritura es un trabajo. Es importante darle el espacio a todas las publicaciones que sintamos que queremos compartir para seguir creciendo como artistas y como personas. También nos parece un buen consejo pensar en la forma del libro. Nosotras tenemos la suerte de tener en el equipo a nuestra gran amiga Gise Cukier que es además una gran diseñadora gráfica. Fue clave que ella trabajara con nosotras porque, al conocer en profundidad el proyecto y captar su esencia, fue interpretando muy bien nuestros objetivos con el libro. Por eso es importante darle lugar a estas preguntas a la hora de publicar: ¿qué sensaciones queremos que genere el libro? ¿Va a entrar en la cartera? ¿La letra va a ser chica? ¿Especialmente grande? Por último, es muy importante disfrutar de todo el proceso que va desde la escritura, la discusión con otros, las reuniones, hasta la parte más burocrática de firmar un contrato y llenar papeles. Nosotras estamos muy agradecidas de haber vivido todo esto y nos parece sin dudas un proceso hermoso.