PERSONAS QUE INSPIRAN

Historias de corazón: chicos que le ganaron a la vida gracias al deporte

Historias de corazón: chicos que le ganaron a la vida gracias al deporte

Te compartimos las historias de Daniela, Elías y Agustín.

Son chicos como cualquiera de su edad a los que la vida, en algún momento, los puso a prueba debiendo afrontar a tan corta edad, donde se supone que tienen menos herramientas para salir adelante, una situación compleja y hasta inesperada. Y en esas circunstancias apareció el deporte como un bastón que les permitió auto-superarse, re-descubrirse, valorarse, aumentar la autoestima y apasionarse por una nueva actividad. Y hasta disfrutar de los logros obtenidos en esas disciplinas. 

“Me alienta a seguir apostando en todos los aspectos de mi vida”

Antes de cumplir 3 años a Daniela Ayelén Romero Izzo (15) le detectaron una miocardiopatía dilatada y en ese mismo momento quedó internada en el Hospital Garrahan por 10 días, donde lograron estabilizarla. Al poco tiempo comenzó a desmejorar y el 31 de marzo del 2006 quedó internada en Terapia Intensiva, inducida a un coma farmacológico, en la Fundación Favaloro. A las pocas horas entró en lista de emergencia del INCUCAI para trasplante cardíaco, que llegó a los 35 días logrando salvarle la vida.

“Cuando mi recuperación fue total, el médico me recomendó que realizara alguna práctica deportiva y así comencé con la natación y con el tiempo empezó a ser más que un deporte ya que me relajaba mucho cuando estaba en el agua. Cuando me enteré de la existencia de los juegos para deportistas trasplantados, comencé a hacer las averiguaciones para poder participar. Entonces, mis padres me inscribieron y de esa forma arranqué con el entrenamiento apropiado para poder competir”, cuenta Daniela.

Daniela arrancó a competir en Bs. As y Mendoza y formó parte de la Selección Argentina en el Mundial para Deportistas Trasplantados que se disputó en Mar del Plata en el año 2012.

Cuenta, orgullosa, que desde que compite obtuvo 6 medallas de oro y 3 de plata. “Para mí, la natación es muy importante después de haber pasado por lo que me tocó vivir, me alienta a seguir apostando por más en todos los aspectos de mi vida, me hace sentir que a pesar de las dificultades, con esfuerzo y con dedicación, los objetivos se pueden lograr”.

“Me apasionó porque vi que era algo para mí”

Elías Ríos tenía 11 años cuando una mañana salía de su casa con su hermano para comprarle el regalo del día de la madre a su mamá. Cruzó una avenida y, de repente, se le apareció una pareja arriba de una bicicleta que lo atropelló, justo a la altura de su  pierna derecha. En ese momento quedó inconsciente, con la pierna fracturada a la altura del fémur. Una vez en el hospital, a Elías se le infectó la herida lo que lo llevó a permanecer en estado crítico. Luego, fue trasladado al Hospital de Niños de La Plata donde decidieron amputarle la pierna por debajo de la rodilla. De esa manera, lograron salvarle la vida.

“De chico había sido siempre muy activo en el deporte: había entrenado handball, básket y vóley hasta que me quedé con el fútbol donde había jugado varios años en un mismo club. Pero cuando tuve el accidente cambió todo: tuve que dejar el deporte y eso me impactó mucho, pensaba que no iba a poder hacerlo más”, rememora Elías.

Tras varios años de tratamiento y de rehabilitación que incluyó aprender a caminar desde 0, trasladarse en silla de ruedas, muletas, bastón y a una pre-prótesis, a los 17 años se hizo amigo de un chico que hacía taekwon-do, que a su vez tenía conocidos que realizaban otras competiciones vinculadas a la lucha.

Uno de los chicos practicaba Jiu-jitsu brasileño, un arte marcialdeporte de combate y sistema de defensa personal de desarrollo brasileño cuyo origen es de Japón. “Me interesó ese deporte, me mostraron unos videos, me apasionó porque lo vi que era algo muy para mí porque no requiere de un cuerpo al 100%, es un estilo de lucha donde concentrás todo tu potencial en una técnica específica”.

A partir de ese día Elías, que actualmente tiene 21, empezó con los entrenamientos de Jiu-jitsu brasileño y llegó a graduarse de cinturón amarillo. “Para mí, significó una auto-superación porque estaba arrancando a practicar un deporte que me apasionaba. Mi entrenamiento fue igual al de todos los chicos, tengo los mismos conocimientos que un pelador normal, estoy a la altura de muchos colegas. Mi instructor siempre me trató con el mismo respeto, exigencia y autoridad que a todos mis compañeros. Nunca me hicieron sentir como alguien diferente”.

“Sentimos un profundo orgullo por todo lo que Agustín fue logrando”

Por segundo año consecutivo Agustín Gazzano (18), un joven con síndrome de down, integra el equipo de fútbol en “Tirando Paredes” en el Club Atlanta, donde entrena y juega todos los viernes. Es un delantero zurdo y, según cuenta su mamá, lo que más le gusta es -como todo atacante- hacer goles.

Este año el equipo participa en la 21ª Edición de la Liga de Fútbol Inclusiva que se desarrolla en las instalaciones del Polideportivo Municipal de Gral. Rodríguez. Hasta el momento Agustín convirtió tres goles y se encuentra en el cuarto lugar de la tabla de goleadores.

Sin embargo, la pasión de Agustín es la natación. “Le encanta ir a entrenar al gimnasio y a la pileta, está atento a su rutina de actividades cotidianas y prepara su mochila con entusiasmo, nunca quiere faltar. Y estimulado por uno de sus profesores se transformó en nadador de aguas abiertas, una muy buena propuesta inclusiva, dado que participó junto a otras personas sin discapacidad”, cuenta Andrea Cabrol, su mamá.

El primer año, en 2015, nadó en San Pedro, en el río Paraná 3.5 KM, acompañado por su profesor, en lo que significó todo un desafío. “Estaba feliz con su medalla participativa, un excelente logro si tenemos en cuenta que solo él era nadador con discapacidad en toda la competencia”.

A lo largo de estos años Agustín (que compite en los estilos libre, espalda, pecho y mariposa) participó de muchos torneos, organizados por distintos clubes integrado con personas sin discapacidad; participativos organizados por Olimpíadas Especiales y últimamente, ya a nivel más competitivo, en Torneos Nacionales de Natación para Personas con Discapacidad que se desarrollaron en distintas provincias (Salta, Catamarca) obteniendo excelentes resultados y medallas de 1° y 3° puesto en su serie y categoría.

“Sentimos un profundo orgullo por todo lo que Agustín fue logrando a lo largo de todo este tiempo transcurrido de su corta pero intensa vida. Es difícil expresar y transmitir con palabras cuántas experiencias vividas, cuántos hermosos logros y satisfacciones nos regaló.       Obviamente, reconociendo y aceptando en él sus debilidades, pero fundamentalmente apostando al desarrollo de sus fortalezas, no quedándonos inmersos en lo que no podrá lograr, según aspectos y valoraciones de su condición, sino estimulando a partir de ofrecerle distintas oportunidades de aprendizaje desde sus intereses y fortalezas. Aprendiendo junto a él a valorar y respetar sus tiempos”, finaliza su mamá.