PERSONAS QUE INSPIRAN

Canciones que llegan al corazón de los más necesitados

Canciones que llegan al corazón de los más necesitados

“La Dama del Bolero" le da  voz a las personas con discapacidad, conocé su historia.

 

“La verdad es que es más lo que recibo que lo que doy. Es tanto el amor y la gratificación que siento al hacerlo que en realidad ellos me ayudan a mí. La mirada de los chicos en este caso es mi mejor recompensa. Todas mis canciones se basan en el amor y la solidaridad es un elemento que subraya esa cualidad. Mis canciones fueron la puerta que me permitió llegar a los corazones tanto de los necesitados como de los que necesitan ayudar”.

Nadiah Demarco cuenta que, desde que era muy pequeña, su madre se despertaba todas las mañanas porque la escuchaba cantar. Y dice que desde que tiene conciencia sabía que se iba a dedicar a la música.

Fueron pasando los años y los estilos musicales hasta que se inclinó por el bolero y, desde hace 9 años, decidió dedicarse de lleno a ese género sin saber realmente lo gratificante que sería para ella. Desde hace un tiempo es conocida como "La dama del bolero". Sin embargo, más allá de sus éxitos arriba del escenario “La Dama del Bolero", también se destaca y es muy reconocida por su labor solidaria, que está íntimamente ligada con su música.

¿Cómo y cuándo surgió la idea de utilizar tu voz para recaudar fondos para la Comisión Apoyo Al Discapacitado Mental (CADIM) de Corrientes?

Estaba haciendo un programa de radio de alcance nacional y se comunicó a través de los mensajes una señora de Corrientes que es parte de la Comisión Directiva. Su intención era convocarme para ser el show central de lo que llaman la Cena de los Destacados, el evento anual en el que se homenajea a los empresarios y ciudadanos que aportan año a año para que CADIM siga funcionando.

 ¿Cómo se lleva a cabo en la práctica ese vínculo con CADIM?

He visitado las instalaciones en Corrientes y he podido tomar contacto con todas las personas que integran la Directiva y con varios de los chicos de la Fundación. A partir de ahí decidí colaborar no sólo en la recaudación de fondos, sino también en transmitir y hacer conocer la imagen de CADIM en todo el país.

¿Qué representa para vos ser la madrina de CADIM?

 Es un orgullo para mí ser portadora de su mensaje solidario. Como madrina estoy al tanto de las actividades de la Comisión. Me tienen informada de sus avances, obras y recibo noticias sobre todos los eventos donde los chicos participan. Yo devuelvo tanta atención trabajando todo los días y en cada oportunidad en la difusión de la obra.

¿Pensás que la música es un instrumento para poder acercar y darle vos a las personas con discapacidad?

 Si, la música es un elemento comunicador y amigable. Llega a la emoción de todas las personas creando vínculos de forma más rápida que de manera verbal.

Debido a mi trabajo como cantante la gente se me acerca o me sigue en las actuaciones y es desde ahí donde logro hacer con mi profesión algo que aporta a la acción social.

 ¿Cómo definirías tu parte solidaria? 

Lo defino como un complemento en mi trabajo. Como en todos los caminos y más en los artísticos uno se cruza con situaciones en las que podemos ayudar o mirar para otro lado. Yo decidí involucrarme y hacerme parte de esta ayuda. Me encanta hacerlo porque creo que cantarle al amor también es demostrarlo con hechos.

¿Qué otras cosas hacés vinculadas con la solidaridad?

Colaboro en Empalme Lobos en la obra del Padre Rene Cari por los enfermos y afligidos. También me presento para colaborar cuando hace falta en los Bomberos Voluntarios de Vuelta de Rocha. Y, además, trabajo por los derechos de las mujeres músicas y de los pueblos originarios de todo el país a través del trabajo que hago como Secretaria de Género y Diversidad en el Sindicato Argentino de Músicos

¿Qué mensajes le darías a la gente en relación a poder dedicar parte de su tiempo a la solidaridad y a sensibilizarse con este tipo de personas y de causas?

Que lo hagan, que se involucren, que si bien vivimos en una sociedad caótica que nos corre y no nos da tiempo para nada, ayudar no es tiempo perdido, es tiempo valioso. Sana el alma, nos ayuda a ser mejores personas, nos permite dejar de mirar nuestro ombligo y empezar a vernos en el otro. Es gratificante poder dar amor y recibirlo.

 

Si todos abriéramos nuestro corazón de esa forma seríamos una sociedad menos violenta y más amorosa. Ojo, no vivo en una burbuja, soy humana y me pasan cosas como a todos, sólo que elijo o al menos intento hacer lo mejor que puedo para aportar aunque sea un granito de amor y solidaridad a este mundo.