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Cuidar temporalmente a una mascota: un acto de amor

Cuidar temporalmente a una mascota: un acto de amor

​Podés cambiarle la vida a un gato ofreciéndote a alojarlo hasta que encuentre dueño.

Todos los días vemos en las redes decenas de pedidos de adopción o rescate de mascotas y hay varios grupos que se ocupan de proteger a los gatos abandonados para que vuelvan a tener una familia que los cuide y evitar que se sigan reproduciendo en las calles.

Esta labor amorosa cuenta con la solidaridad de muchas personas que colaboran voluntariamente para hacer del mundo un lugar mejor y este es el caso de la Asociación Hacé feliz a un gato, que rescata a todos los gatos que son abandonados cada año en el Jardín Botánico de la Ciudad de Buenos Aires.

Si bien se salvan muchísimos gatitos con esta modalidad, necesitan constantemente personas solidarias que puedan ofrecer su casa para cuidar a estos gatos temporalmente mientras le buscan dueños permanentes.

Este proceso se llama “transitar” o “tránsito”. Un tránsito es el hogar transitorio a donde llevan a los gatos que recién levantan del Botánico y sus alrededores con el fin de que dejen de estar en la calle y en peligro. Estos alojamientos les dan tiempo a las chicas de buscarle a cada gato un hogar definitivo en un lugar seguro donde, además, puedan conocer su temperamento, lo cual les permite elegir a la familia idónea para cada uno de ellos.

A su vez, estos hogares cumplen la función de re-adaptar a muchos de estos gatos a la vida con humanos o socializarlos con gente por primera vez, según sea el caso. Es decir que se los prepara para una vida en familia. En algunos casos, los tránsitos son quienes cuidan a los gatos recientemente castrados o que pasaron por una cirugía o procedimiento veterinario por lo que, en algunos casos, deben medicarlos.

ASÍ ERA CATALINA CUANDO LLEGÓ A LA CASA DE ANDREA, LA ABANDONARON PREÑADA Y TUVO 5 GATITOS

Algunos tránsitos son super simples ya que los gatos son domésticos y cariñosos pero otros son más complicados porque el gato tiene o tuvo alguna enfermedad o se trata de una gata preñada o de un gato feral que no se sabe si se podrá adaptar. Al coordinar con los transitantes, se conversa con ellos para saber qué están dispuestos a hacer antes o cuánto compromiso pueden tomar, antes de elegir a quién pueden transitar.

CATALINA CON ANDREA DURANTE LOS PRIMEROS DÍAS DEL TRÁNSITO

 

“En este momento, estamos necesitando tránsitos con urgencia ya que tenemos a dos gatos esperando su oportunidad. Sumado a esto, en el verano aumentan los abandonos porque es cuando más se reproducen los gatos (nos suelen dejar cajas con bebitos) y porque la gente deja a sus gatos a la deriva cuando se va de vacaciones. Los requisitos son mínimos: un espacio en una casa que puede ser pequeño y paciencia. Nosotros proveemos de alimento, piedritas y demás insumos por lo que los gastos son cero. En caso de que el gato tenga que volver a la veterinaria, si el transitante no puede llevarlo, un voluntario del grupo lo lleva. Pedimos que sea en CABA para facilitar la logística”, explican desde la Asociación.

 

Si no encuentran opciones pronto, algunos de los gatos deberán volver a la calle.

“En mi casa, con mi marido hemos transitado varias veces tanto gatos adultos como bebés. La experiencia es muy linda, requiere paciencia y dedicación pero no es imposible. Yo trabajo muchas horas por día y cuando llego les dedico un buen momento para mostrarles que no tienen que tener miedo. Si lloran me levanto para que sepan que están todo bien y que estamos para cuidarlos, les acerco el plato de comida, el agua y de a poco van aflojando” explica Andrea, que ya tiene mucha experiencia en tránsitos felinos.

“Lo importante es ayudarlos a darse cuenta de que pueden estar con los humanos o con otros gatos. En muy poco tiempo yo he visto cambios notorios y progresan mucho en pocos días. Finalmente, recibo a algunas personas que estén listas para adoptarlos”, agrega.

CATALINA JUNTO A LA OTRA GATA DE ANDREA

 

La mayoría de los gatos rescatados pueden estar asustados o tal vez no sepan lo que es vivir en una casa con otro humano. Las chicas de la Asociación se van a asegurar de que puedas realizar el tránsito y van a tener charlas previas, un seguimiento, instrucciones y ayuda económica así que tu inversión es el tiempo y las ganas de hacer la diferencia.

“Si están indecisos les digo que se animen, no es complicado, es darles amor para ayudarlos a salir adelante y que puedan conseguir una familia. Es muy gratificante darlos en adopción porque te das cuenta de que protegiste una vida, les cambiaste el rumbo definitivamente y los salvaste de vivir en el abandono”, cuenta emocionada.

Importante: Para ser tránsito no necesitás recursos ni conocimiento especial, sólo un poquito de espacio y mucho amor.

Escribí a transitos.botanico@gmail.com y conocé el trabajo de la Asociación en https://www.facebook.com/hacefelizaungato/