PERSONAS QUE INSPIRAN

Generación EPI: Un movimiento que nació para empoderar

Generación EPI: Un movimiento que nació para empoderar

Este emprendimiento ayuda a crear espacios positivos en escuelas y empresas.

Generación EPI (Empoderamiento, Positividad e Innovación) nació con la misión de innovar -a través del empoderamiento- el ambiente en el que habita cada ser humano y parte de una necesidad que sus fundadoras Paula y Alejandra Schatzky detectaron  en los ámbitos escolares y empresariales. "Está comprobado que el empoderamiento y la convivencia en ambientes positivos previenen el acoso escolar, el maltrato, las humillaciones y la falta de respeto”, afirma Paula, coach ontológica profesional y una de las fundadoras de este proyecto.  .En exclusiva, Lado H habló con ella sobre esta iniciativa.

¿Qué es el empoderamiento?

Sirve para adquirir autonomía y poder ser uno mismo cuando lo desee. Es lo que sucede cuando sos capaz de actuar como lo sentís y no a partir de lo que temés. El empoderamiento llega cuando sos capaz de elaborar tus propios juicios y tenés suficiente información para lograrlo. Ahora bien, para sentirte empoderado, se hace más fácil cuando contás con conocimientos y con un ambiente que te apoye.

¿Cuáles son los pilares de un ambiente positivo?

La inclusión, porque está comprobado a través de estudios que la exclusión duele más que un golpe. Al fomentar la inclusión ya combatimos la excusa típica "Yo no hice nada, solamente no lo invité". Ahí contestamos: "Sí hiciste algo: excluiste”.

Por otra parte, el reporte efectivo tiene que ver con los pasos adecuados que debe seguir una víctima del maltrato para poder pedir ayuda efectiva. Fomentamos que las personas reporten y enseñamos a escuchar los reportes. Un reporte busca ayuda para alguien y se enfoca en algo diferente a una acusación. En la acusación buscamos meter a alguien en problemas o que lo sancionen, en el reporte buscamos ayuda para quien la necesita. Ayudarlos no necesariamente va de la mano del castigo del otro.

Nadie merece ser maltratado y ese es el pilar fundamental sobre el cual no permitimos que nadie tenga justificativos posibles ante el maltrato. Desde el momento que se “justifica” el mismo, aceptamos que hay una razón por la cual alguien puede ser agredido. En nuestra cultura tendemos a buscar las razones del maltrato en el momento en que le preguntamos al agresor "¿por qué hiciste eso?". Cuando somos capaces de comprender que nadie merece ser maltratado, entonces dejamos de buscar las razones que en realidad son las excusas que nos traen lógica a lo ilógico. Por lo demás, si nadie merece ser maltratado entonces yo tampoco debo maltratarme.

Por último, la figura del aliado defensor: una vez que entendemos que nadie merece ser maltratado y tenemos las herramientas para actuar eficazmente, entonces podemos ser aliados en lugar de ser testigos pasivos de una agresión. En este pilar, les damos las estrategias comprobadas de éxito para manejarse ante situaciones de maltrato sin tener que confrontar con el agresor de manera directa ni poniéndose en riesgo.

Los aliados defensores somos todos: estudiantes, alumnos, profesores, padres, incluido el personal que trabaja en una escuela. Todos somos parte de una cultura y todos tenemos el potencial de cambiar una situación.

¿Qué tipo de charlas brindan? ¿Sobre qué temas?

Tenemos ciclos de eventos de padres empoderados con una charla de bullying bajo control, otra de cómo escuchar y aconsejar, cómo reconstruir y reparar  -todos nos equivocamos, lo importante es lo que hacemos con ese "error"-, desmitificar y cambiar las percepciones, entre otros. Otras temáticas incluyen “Liderazgo Positivo”, “Creación de Cultura Efectiva para la Calidad del Trabajo” y “Primero la Gente”.

Una de las frases de cabecera de este emprendimiento es: “Averiguá si tienes un ambiente EPI y aprendé a ser la persona que logra cambiar su entorno sin importar la posición que ocupa” ¿Qué significa este concepto?

Una vez que logramos saber lo que está pasando y aprendemos el nivel de eficacia que tienen nuestras acciones, nos podemos convertir en agentes de cambio sin importar que no seamos el líder o el director en una organización. Es muy frecuente escuchar que las personas digan "Si yo pudiera imponer este cambio, haría A, B, y C, pero como no estoy en la posición gerencial o jerárquica correcta entonces me tengo que quedar callado o de brazos cruzados" o lo más nocivo, “me quedo quejándome con mis compañeros y nos desempoderamos juntos los unos a los otros”.
Eso se debe a que estas personas no logran conocer el verdadero potencial de cambio y de influencia que tienen sus acciones con lo cual se inhiben de accionar. Tienen un juicio que los desempodera. Creen que al no estar en la posición que ellos consideran correcta para poder emprender el cambio necesario hacia lo positivo, entonces ellos no pueden hacer nada. Si vemos en la historia de la humanidad, las personas que han logrado grandes cambios no siempre provienen de cargos jerárquicos o posiciones de liderazgo. Son personas que reconocieron su propio potencial y lo empezaron a usar.