PERSONAS QUE INSPIRAN

“Mi filosofía de vida es cuidarme amorosamente para ser amorosa con los demás”

“Mi filosofía de vida es cuidarme amorosamente para ser amorosa con los demás”

Hablamos en exclusiva con Andrea Frigerio acerca de su libro Belleza Emocional.

A los 57 años, más espléndida que nunca, Andrea Frigerio escribió Belleza Emocional, un libro en donde cuenta algunos de sus secretos para verse saludable y feliz.

La belleza emocional tiene que ver con cuidar tus propias emociones, no ponerte en situaciones que sabes que te van a desequilibrar emocionalmente. En el día a día podes controlarlo. Por ejemplo, levantarte con una actitud positiva, relacionarte de esa forma con tu entorno, ir manejando en una actitud positiva, eso sí lo podés elegir: se trata de un hábito diario, si tengo una actitud positiva, mis comentarios van a ser positivos y no negativos frente a las cuestiones que me cuenten otros. Todo eso se puede elegir, controlar y cambiar. Se trata de cuidar tu alegría y tu equilibrio”, asegura, en diálogo con Lado H.

Frigerio cuenta que, a grandes rasgos, sus secretos de belleza tienen que ver con el concepto de que cuidarse uno mismo no es ser egoísta. “Cuando uno se cuida amorosamente, es amoroso también con los demás. Esa es mi filosofía de vida: yo me quiero mucho, soy buena conmigo, soy mi mejor amiga y eso me permite estar en equilibrio para poder darle lo mejor a los demás”, explica.

¿Qué opinás acerca del ideal de belleza que muchas veces reproducen los medios de comunicación y las publicidades, que es inalcanzable para la mayoría de la gente?

Estoy haciendo la obra Cuerpos Perfectos que es una parodia de las obsesiones y cómo nos dejamos influenciar por la mirada ajena, cómo estamos pendientes de nuestro cuerpo, pero no desde lo que sentimos, sino desde lo que nos devuelve el espejo, los comentarios de la gente, o si lo comparamos con los cuerpos que aparecen en las revistas de belleza. Parece que se trata de no aceptar el cuerpo que habitamos, parece siempre que estamos tratando de “perfeccionarlo”, incluso faltándole el respeto a la naturaleza y pretendemos en una vida corregir ciertas cuestiones entrando a un quirófano o inyectándonos cosas. Deseamos que el modelo físico sea el que nosotros queremos y no el que la naturaleza pensó para nosotros. De hecho, en la obra hay un personaje que interpreto yo (una editora de moda de la revista Cosmopolitan) que habla de cuestiones físicas, del peso, de cómo vestir, de qué hacerse en la cara y de cómo cazar a un millonario. Toda esa línea que ella bajaba era leída como la biblia para muchas mujeres norteamericanas, pero para mí hizo mucho daño porque hay mucha gente que por inseguridad o por necesidad de tener un ejemplo, compra, y entonces les arruinan la cabeza, sobre todo a quienes están más pendientes de la mirada ajena que de cómo se siente cada uno dentro de su cuerpo.

¿Qué consejos les darías a estas personas?

Lo más importante es que cuiden la salud porque una persona saludable es una persona bella, tiene linda mirada, buen pelo y buenas uñas, entre otras cosas. Hay gente que, quizás, de acuerdo al paradigma actual de belleza es "linda" pero en el conjunto no es linda porque, tal vez, está tan obsesionada con la belleza que se vuelve fea, como si fuese una escultura común y corriente que no transmite nada.

 

¿En qué radica la importancia de los buenos pensamientos a la hora de tener una vida saludable?

Los pensamientos uno los puede controlar. Mucha gente, por ejemplo, medita. Lo que yo hago desde muy chica es controlar la mente porque para mí la mente es como un mono loco que salta de rama en rama. Entonces, cuando tu mente está inquieta y te quiere disparar a la copa del árbol, vos tenés que intentar bajarla y convencerla de que está todo bien y tranquilizarla hasta que la tengas a tiro. En ese momento tenés que abrazarla, ser bueno con ese monito y tratar de tenerlo a la vista, sin desentenderte porque eso es lo que te desequilibra.

Para mí, nosotros no somos nuestra mente, somos un ente que tiene mente, cuerpo y emociones. Todo eso hace a un conjunto. La mente es muy importante, si se va muy arriba y no la agarrás va a hacer de vos lo que quiera hasta auto-aniquilarte.

 

En una parte del libro decís que para vos la vida es como un parque de diversiones. ¿Qué querés decir con esta metáfora?

Me refiero a que yo siempre estoy abierta a lo que la vida tiene para sorprenderme. Hay gente que cuando va a un parque de diversiones siempre va a los mismos juegos y está contenta con eso. Yo no, estoy esperando que venga un juego nuevo y probarlo. Y si me gusta, quedarme un rato, pero en definitiva siempre estoy abierta a los cambios, me encanta incomodarme a mí misma, vivir en situaciones de desafíos, siempre fui así. Si vos me decís si me divertiría ir a conocer la luna en condiciones de total seguridad, yo te diría que obvio, absolutamente.

 

¿Qué cosas te inspiran?

Todo me inspira, tengo mucha capacidad creativa. Siempre estoy en busca de inspiraciones en personas, en momentos, una luz especial de un día y me inspira también para crear mis personajes en capas. Estoy todo el tiempo observando y todos esos detalles que voy incorporando de personas que conozco  los coloco en los personajes y los hago más ricos.

 

Tenés tres nietos: Olivia (6), Ramón (4) y Jacinta (1). ¿Disfrutar de ellos es parte de tu inspiración y  de tu belleza emocional?

Sí, absolutamente. Mirarlos a ellos es entender todo. Con Olivia nos tenemos una mutua devoción, yo estoy totalmente enamorada de ellos como cuando tenía 15 años, me enamoraba de un chico y sentía que tenía mariposas en la panza.

 

¿Cómo sos como abuela?

Soy la abuela Andrea, pero ellos me dicen abueloca porque a mí me encanta divertirme con ellos. Yo tuve abuelas divinas, muy lindas y ellas me enseñaron un montón.

 

Para terminar, ¿qué consejos le darías a la gente en relación a tener una vida saludable y una belleza emocional?

La palabra consejos no sé si me encanta porque es como que estuvieras dando clases. Yo quiero simplemente contar mi experiencia, lo que a mí me sirve y de esa forma, a lo mejor, despertar la curiosidad de otros.  Lo que siento es que la vida es muy linda, la disfruto un montón, quiero vivir muchos años. Me cuido la carrocería, la mente, todo lo posible para poder vivir lo que más pueda.

 

 

Fotos del interior de la nota: Claudia Cebrian