PERSONAS QUE INSPIRAN

“Elijo creer que todo sucede por algún motivo”

“Elijo creer que todo sucede por algún motivo”

En esta charla con Lado H, Silvia Freire nos habla sobre casualidad-causalidad y destino.

¿Cómo definirías a la casualidad?

Como un término utilizado por la ignorancia. Ignoramos que somos artífices. Responsables. Hacedores. Creadores (a imagen y semejanza). Un ciego no podrá reconocer los destrozos ocasionados por su bastón blanco. Pero cuando recupera la vista comprende. Cuando “vemos” reconocemos que no hay casualidades. Ahí entra el juego de palabras conocido: no hay casualidades, hay causalidades.

No hay coincidencias, hay co-incidencias. Incidir. Hermosa palabra. Co-incidir. Co es compartido. Uno incidiendo en el otro. Uno incidiendo en la circunstancia. El otro co-incidiendo. La circunstancia co-incidiendo.

Uno puede tomar lo que pasa como azar y al creador jugando a los dados o puede tomar las cosas que ocurren para algo y que están ahí para que yo pueda aprender algo, capitalizar y cambiar.

 

Hay una frase conocida que dice: “Tarde o temprano todas las piezas acaban encajando. Hasta entonces, ríete de la confusión, vive el momento y entiende que todo sucede por algún motivo”. ¿Qué te genera esto?

Lo más maravilloso de esta frase es que yo tengo la posibilidad de elegir. Elijo creer que esto es verdad, elijo creer que todo sucede por algún motivo. No quiero pensar que es azaroso, sino que todo esto tiene un motivo.

 

¿Qué diferencia hay entre la casualidad y la causalidad?

La diferencia es que la primera es irreal y la segunda es real, a mi criterio. Elijo creer que la casualidad en verdad no existe. Después de que las cosas ya están en la mesa te podés dar una idea de qué tipo están hechas. Entonces, si prestás atención verás que había una causa para que eso ocurra, solo que tu ignorancia no te permitía ver cuál era esa causa.

¿La causalidad es el origen o el principio de algo?

Todo para mí es el principio de algo. Algo comienza ahora: yo estoy hablando en esto momento y no sabemos en dónde termina. Hablo en mi programa de radio y nunca se a quien le estoy hablando o quien me escucha. Entonces, no sabemos hacia a dónde vamos pero cuando estamos ahí yo encuentro la causa por la cual estoy ahí en ese momento.

 

¿Por qué razón aparecen en nuestras vidas ciertas personas y no otras?

No puede ser casual que de 750.000 personas vos y yo estemos conectados ahora. No puede ser casual que yo de las 158.000 mujeres que conozco esté ahora con Mabel yendo para mi casa. Seguramente por algo estoy con ella y no con Marisol y no con Juanita o fulanita. 

Hay algo que nos provoca atracción hacia esa persona y no hacia otra y no estoy hablando de sexo. Quizás, nuestra memoria celular no nos está hablando de una atracción agradable, sino de todo lo contrario.

 

¿Qué relación existe entre las causalidades y el destino?

En verdad yo no sé si hay un destino, si existe el destino, si uno es tan creador del día a día que puede hasta acertarle al día de la muerte o si nacés y ya tenés en tu cuerda el desenlace final y solamente sos creador de cómo llegar hasta ahí. No lo sé. No sé cuánto uno puede alterar lo que ya está escrito. Lo que sí  sé es que siempre uno puede elegir la teoría con la cual se quiere manejar en la vida. Yo elijo teorías que me pongan de buen humor, que me permitan sentirme alegre, conforme y satisfecha con cualquier resultado porque intuyo que detrás está el bien. En este caso elijo creer que somos creadores de realidad.

Muchas veces escuchamos decir que alguien está agonizando y hasta que no llega ese hijo amado al que hacía mucho que no veía, recién en ese momento la persona fallece. Yo no sé si el destino había marcado que era el 11, pero como el hijo llegó el 13 murió ese día, yo no se cambió el destino o qué. Yo no sé si mi mamá tenía que morir el día que murió o fue que yo decidí liberarla y empecé a susurrarle al oído que todo estaba bien y que podía partir. No lo sé. Pero elijo creer que de una manera todos somos co-incidentes, todos incidimos en el otro y el otro en nosotros. Por eso es co, es mutuo, estamos aquí para compartir, partir las responsabilidades. Si está en mi vida soy responsable y pedí de algún modo que entraras a mi realidad para que yo con tu presencia, con lo que sucede entre nosotros, pueda sanar algo.