PERSONAS QUE INSPIRAN

Animarse a emprender en un universo de hombres

Animarse a emprender en un universo de hombres

Conocé la historia de Catalina Jaramillo Restrepo, co-fundadora de Viajala, un buscador de vuelos y hoteles.

Viajala ​es un metabuscador de vuelos y hoteles que nació en 2013 en Colombia de la mano de cinco emprendedores. Uno de ellos es Catalina, una colombiana ingeniera industrial que luego de muchos años de experiencia en el sector de importaciones y negocios internacionales, en los que trabajó como directora de importaciones para Estibol (Montblanc, Lamy, Inkanta, Longchamp) y en el área de compras en Renault y PSA Peugeot Citroën, dejó todo y se animó a emprender. En una charla exclusiva, compartió con Lado H 

¿Cómo surge Viajala?

Yo soy ingeniera industrial, me fui a vivir a Francia a hacer una maestría en Gerencia Internacional. Allí conocí a Thomas Allier (CEO y otro de los fundadores de Viajala), quien hoy es mi esposo. Luego volvimos a Colombia. A los dos nos gusta mucho viajar y en ese momento, había muchas aerolíneas y agencias de viaje, pero no todas estaban en una plataforma como Despegar. Fue así que surgió la idea de crear Viajala.

Viajala ha recibido financiamiento de Start-Up Chile, de Ruta N, Socialatom Ventures y del Grupo Telefónica a través de Wayra. Además cerró una ronda de inversión de 530.000 dólares, la cual fue liderada por Altabix, una filial del grupo mexicano Hoteles City Express.

Trabajaste para empresas, ¿Cómo comenzó tu camino emprendedor? ¿En qué momento te animaste a emprender?

En un principio, cuando comenzamos con el proyecto, yo seguía trabajando en otra empresa. Recién cuando nos aceptaron en Start-Up Chile decidí dejar mi trabajo y enfocarme 100 por ciento a Viajala. Mi jefe del aquel momento estaba impresionado, me decía "cómo vas a dejar un puesto de directora para irte a algo de geeks". Hay un prejuicio muy fuerte en cuanto a que las startups de tecnologías son cosas de hombre. Hice caso omiso al comentario, nos fuimos a Chile. 

¿Qué es lo más difícil de emprender? ¿Y lo más gratificante?

Al principio emprender es una montaña rusa,  hay altos muy altos y bajos muy bajos. Es necesario tocar muchas puertas, muchos te dicen que no y hay que tener mucha perseverancia. Nosotros pasamos por varios programas de emprendimientos y así fuimos desembarcando en varios países, cada uno con sus desafíos, sus necesidades. Fue un proceso muy lindo, pero de mucho trabajo. Hoy estamos en ocho países, de Latinoamérica y España. En Argentina desembarcó en 2016 y hoy nuestro país representa el 11% de su negocio. 

¿Cuáles han sido las claves para que Viajala sea un emprendimiento exitoso?

Una de las claves ha sido el equipo. Somos cinco co-fundadores, cada uno son un saber que nos complementamos. De ahí parte el éxito. Somos un equipo muy productivo con un modelo de negocios escalable que nos permite crecer e ir abriendo nuevos mercados. Hoy somos 22 y tenemos tres millones y medio de visitas. Otro punto relevante ha sido buscar ayuda. Al principio no hay ventas, no hay márgenes, entonces se necesita capital semilla para enfocarte cien por ciento en el proyecto.  

¿Qué es lo más difícil de emprender siendo mujer?

El hecho de ser mujer da lugar a muchos prejuicios, sobre todo en el segmento tecnológico. La mejor manera de enfrentar eso es ignorarlo. Incluso mi familia me decía que era un riesgo muy alto. La realidad es que a lo largo de mis años de experiencia como emprendedora me he encontrado sobre todo con hombres, son pocas las mujeres emprendedoras. 

¿Crees que eso está cambiando?

Claro, desde que empecé el panorama ha cambiado. Por ejemplo, en algunos países como en Chile han lanzado convocatorias para mujeres emprendedoras, programas que son solo para mujeres; en Viajala, por tratarse de una empresa de tecnología, somo 50 por ciento de mujeres. Cada vez vemos que la mujer se posiciona más y ocupa más lugares de decisión. 

¿Qué conserva la empresa del espíritu emprendedor de los inicios? 

Nosotros aún pensamos como startup en todo. Por ejemplo, cuando viajamos nos quedamos en un airbnb. Mantenemos la cultura emprendedora. Uno de nuestros lemas es "es mejor tener algo hecho que tener alo totalmente perfecto" y otro "cada uno es su propio jefe", eso nos moviliza. Somos una organización muy horizontal, donde cada uno es muy autónomo, somos muy flexibles. 

¿Qué mensaje le darías a aquellas mujeres emprendedoras que tienen una idea? ¿Por dónde deberían empezar?

Que confíen en sus capacidades y habilidades, que acepten los nuevos retos, que hay que arriesgarse y enfocarse 100 por ciento en el proyecto para poder ejecutar.  Y que pidan ayuda, que apliquen en programas de emprendedoras, que se animen.