PERSONAS QUE INSPIRAN

"Tiene 20 años, creó una app para personas con discapacidad y fundó su propia empresa"

Mateo Salvatto fue seleccionado por el MIT como uno de los innovadores humanitarios sub 35 de Latinoamérica.

 

Durante la secundaria Mateo Salvatto (20) se enamoró de la robótica y en 2017 creó la app Háblalo para personas con discapacidad que funciona como un traductor en tiempo real. “Ya tiene casi 60.000 usuarios en 49 países, estamos a la mitad de camino para llegar a los 100.000. Es increíble cómo logró expandirse de esta manera, creció en forma exponencial. A mí me genera una felicidad enorme, yo duermo con una sonrisa todos los días gracias a eso, pero todavía falta mucho: nuestro potencial de usuarios es de 460 millones aproximadamente y a eso queremos apuntar”, afirma.

Mateo se consagró campeón en la competencia nacional de robótica en Mini-Sumo y en 2016 ganó el primer premio de la competencia internacional de robótica "Robotraffic" organizada en Technion Institute of Technology, Haifa, Israel. Entre otras distinciones, el año pasado fue seleccionado por el prestigioso instituto MIT como uno de los Innovadores menores de 35 en Latinoamérica.

Actualmente recorre el mundo dando charlas sobre el alcance de su aplicación y trabaja como Asesor en el equipo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. 
 

¿Cómo fue que te enamoraste de la robótica?

Todo empezó a los 14 años cuando comencé a competir en el club de robótica de mi escuela (ORT) donde estudiaba la orientación de Técnico Electrónico y me apasionó todo lo que podía hacerse con la robótica como un deporte. Así fue como la conocí.

 

 

¿Desde cuándo te surgió esa vocación de pensar en las necesidades de los demás?

Viene desde muy chiquito y es algo que me inculcó mi mamá desde que tengo memoria. Siempre me crió hablándome sobre la importancia de pensar en los demás y en ayudar al prójimo.

 

 

¿En qué momento creaste "Háblalo"? ¿Cuáles fueron los objetivos?

Comencé a finales de 2016/principios de 2017. Nació porque encontré que no había un espacio dentro de la tecnología para las personas sordas así que decidí crear un software que ayuda a esas personas a tener una mejor calidad de vida.

 

¿Cómo funciona?

Funciona como un traductor en tiempo real, subtitula el mundo para las personas que no pueden escuchar. Les hago una voz a las personas que no pueden hablar, además de contar con otras herramientas para personas con este tipo de discapacidades integradas en una interfaz gráfica que puede ser utilizada fácilmente por ellos.

 

 

¿Para quienes está pensada esta aplicación?

Originalmente fue pensada para sordos, pero hoy en día también asistimos a personas con parálisis cerebral, con traqueotomías, con afasias, con autismo. Cualquier dificultad que afecte la comunicación.

 

¿De qué manera te vinculás con la gente que recibe la aplicación?
La vinculación con las personas que utilizan la app es muy grande, hay mucha repercusión en las redes sociales, hay mucha gente que nos manda mensajes agradeciendo por nuestra ayuda y aparte yo trabajo muy fuerte con el equipo para recolectar las opiniones de los usuarios y eso convertirlo en nuevas funcionalidades. Nosotros desarrollamos en base a lo que ellos nos sugieren.

 

 

¿Cómo fue la experiencia de llevar y presentar "Háblalo" en China?

Fue increíble, lo más lindo fue haber visto que habíamos desarrollado un invento que los chinos no lo habían pensado antes y para mí fue una experiencia muy fuerte. Estar en China durante 12 días te abre mucho la cabeza, estoy muy contento con el aprecio que nos mostró la comunidad de ese país.

 

¿Qué sentiste cuando te consagraste como campeón internacional de robótica?

Llegar a ser campeón mundial de robótica en Israel era un sueño que yo tenía desde chico, desde que empecé a competir a los 14 años. Estuve tres años para lograrlo y cada minuto de esfuerzo valió la pena porque hoy tengo muchas más herramientas, me enseñó a trabajar en equipo, me dio mucho impulso y puede comprobar que los argentinos podemos ganarle a superpotencias tecnológicas como Rusia, EE.UU. e Israel. Fue algo increíble y me siento muy orgulloso. No tanto en lo personal, sino por todo el equipo de ORT y por mi país.

 


 

¿Dónde estás trabajando actualmente?

Estoy trabajando como asesor en el Ministerio de Ciencia de la Provincia de Buenos Aires colaborando para la aplicación de tecnología en políticas públicas. Básicamente, para poder acercar más la tecnología a los bonaerenses y crear soluciones que hagan mejor la presencia y el funcionamiento del estado. Por otro lado, soy director del espacio Innovación de las escuelas ORT y me ocupo de potenciar los proyectos de los alumnos.

 

¿Con qué soñás dentro de tu profesión?

Mi sueño es que la Argentina se convierta en una potencia tecnológica, crear una generación de chicos de mi edad que desarrollen, que inventen y que produzcan. Ademas me gustaría poder transformar a mi empresaAsteroid Technologies, en una exponente de la tecnología para la inclusión en el mundo.