PERSONAS QUE INSPIRAN

Dalia Gutmann: “Aprendí que nada de lo que me digan puede limitarme”

Dalia Gutmann

La actriz y comediante cuenta cómo se sobrepuso a las cargadas de la infancia. 

Dalia Gutmann (41) es locutora, actriz y comediante. Y desde el año 2011 disfruta del éxito de Cosa de minas, un unipersonal que relata con mucho humor las aventuras de ser mujer. Sin embargo, desde niña tuvo que soportar las cargadas de muchos de sus compañeros de colegio que, dice, la fortalecieron para forjar la personalidad y la carrera que viene desarrollando.

“El bullying se puede interpretar de muchas maneras. Hay un bullying como más tranqui y otro que te come el cerebro. Yo tengo una teoría y es que, aquel que nunca sufrió ninguna burla en la infancia, en la adultez le va a faltar alguna herramienta para enfrentarse con un mundo que a veces es hostil”, dice.

Dalia confiesa que de chica era “muy gordita” y que muchos de sus compañeros la tomaban de punto. Sin embargo, había algo en su autoestima que funcionaba bien y, entonces, no se enroscaba mucho. “Hay algo del bullying que está bien, algo que te hace fuerte. Siempre depende en qué momento te agarran esas cargadas, si estás o no más vulnerable, pero hay algo que te hace sentir menos susceptible cuando de chico viviste este tipo de cosas”, afirma.

¿Cómo lograbas mantener una autoestima alta pese a las cosas que te decían en la escuela?

Es un tema muy profundo. Una de las razones es porque creía y creo que el envase no es lo más importante, entonces es como una bala que me entra pero hasta ahí. Hay algo en la personalidad que supera a cualquier imagen corporal. Además, yo tenía a mis amigas y eso ya me hacía ser una nena feliz. Y, evidentemente, en mi casa algo funcionaba que hacía que mi autoestima no sea muy susceptible.

¿El humor te ayudó en esos momentos de la infancia?

Desde muy chica me di cuenta que tenía cierta cosa de desdramatizar la situación y, si generaba risa, le podía sacar tensión. Nunca lo imaginaba en ese momento como un trabajo, pero sí como una herramienta que si uno la tiene naturalmente te puede ayudar un montón.

En el evento de Mujeres, Madres y Emprendedoras organizado por Fabiana Jafif (de Madre a Madre) dijiste que te considerabas como una “busca”. ¿A qué te referís en concreto?

Es mi personalidad, mi estilo de vida, siempre fui muy callejera, muy de llevar mi mochilita, asumo riesgos. Yo veo que muchas veces la gente pone excusas para no hacer lo que realmente quiere hacer. Yo fui desarrollando eso de no estar auto-limitándome. Uno va armando y construyendo, más allá que después haya muchos factores en el medio, es uno el que va trazándose el camino.

¿Te considerás una persona perseverante?

Sí, soy muy perseverante, pero a su vez cuando veo que por un lado no es, no insisto. No voy a donde no quieren que esté. Esto también es algo que aprendí con los años, si yo veo que siento un cierto rechazo, lo sé leer.

También decías que tenés cierta obsesión por concretar las ideas. ¿Cómo se traduce eso en la práctica?

A mí siempre me gustó la radio, desde que estudié locución me imaginé en radio y las veces que trabajé en ese medio fracasé, no funcionó ni fluyó.

Ahora, con el sistema de los podcasts me di cuenta de que yo lo podía hacer en forma personal para poder comunicarlo en mis redes sociales. Aprendí que cuando la oportunidad no se da desde afuera la tengo que generar yo. Entonces, agarré un aparatito con dos micrófonos, lo empecé a armar y conseguí a alguien para que me ayude a editar los episodios. No estoy esperando que alguien venga a contratarme, sino que yo lo voy generando.
Y no soporto que algo quede en un proyecto, que algo que quise hacer no se haga.

¿Cómo hiciste ese click de no esperar a que te vengan a buscar, como le pasa a mucha gente, para poder hacer tu propio emprendimiento?

Es un poco animarte y darte cuenta de que lo que hacés genera cosas en la gente. Y también es autorizarse a uno mismo, muchas veces no nos tomamos como autoridad. Es un aprendizaje que te lleva toda la vida y la autovaloración la tenés que estar ejercitando todo el tiempo.

¿Tuviste situaciones de frustración o fracaso que de alguna manera te empoderaron?

Yo me dedico al humor, alguna vez me dijeron “vos no hacés reír a nadie” y yo me quiero demostrar a mí misma que el otro no tiene razón. Me parece que tiene mucho que ver que cuando uno hace y hace, en el propio hacer, aparece la respuesta de que servís para eso.

¿Qué consejo les darías a las personas que, tal vez, no se animan a hacer aquello que los apasiona?

Peor es si no hacés lo que te gusta. La vida es una sola y tenés que hacer lo que te gusta, es difícil para todos. Está esa falsa creencia infantil de que para él o ella es fácil, pero para nadie es fácil. Hay que tratar de hacerlo, después uno se va equivocando porque somos seres humanos o quizás la pasamos mal, pero eso es parte del camino. Siempre hay que tratar de hacer lo que nos gusta.

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