PERSONAS QUE INSPIRAN

“A partir de los 40 estamos en el mejor momento de nuestras vidas”

“A partir de los 40 estamos en el mejor momento de nuestras vidas”

En una charla íntima, Karina Mazzocco habla sobre su concepto de belleza,  su transformación personal y el feminismo, entre otros temas.

En una entrevista dijiste que veías fotos tuyas de hace 15 o 20 años atrás y que no la pasabas tan bien porque el espejo no te devolvía la mirada que vos querías. ¿Qué sentías en ese momento? ¿Qué visión tenés ahora a la distancia?

Cuando uno tiene un tesoro como es la juventud no está acompañado con un contenido de seguridad y es como inversamente proporcional: a medida que va pasando el tiempo el cuerpo se va deteriorando pero va apareciendo otro fundamento, una búsqueda cada vez más profunda. Te podría decir que ahora soy mucho más feliz, estoy menos atada a la imagen que me devuelve el espejo, mucho menos atada a la imagen externa y eso da mucha libertad asociada a la felicidad.

¿Anteriormente estabas más pendiente de cómo te veías físicamente?

Sí, mi seguridad estaba plantada en mi cuerpo. También está ocurriendo un cambio de paradigma inmenso en esta última década donde se está transformando esto de la belleza del cuerpo como máximo galardón, se está empezando a mirar más profundamente con una mirada más interesante acerca del individuo en su totalidad, lo que tiene para comunicar.

 

Este cambio me parece alucinante, el nuevo lugar de la mujer en la sociedad, nuevos derechos en general. En aquella época yo estaba más anclada en mi continente y menos en mi contenido, pero desde hace 15 años que vengo haciendo un trabajo de auto-indagación, cada vez voy sumando más herramientas a mi vida y me encuentro con más momentos de felicidad y de libertad.

¿Cómo es ese trabajo de auto-indagación?

Se trata de conocer cómo funciona mi mente, desapegarme de mis temores, de los mandatos. Son años y años de trabajo y de revolver la tierra e ir eligiendo y construyendo la vida que quiero, no la vida que me entregaron como legado cultural más la construcción social. Empecé a buscar por el lado de la metafísica, después llegó la filosofía budista, ahora estoy incorporando otra herramienta que se llama biografía humana con la idea de conocerme más e ir separando la paja del trigo y quedarme con lo que sí elijo para mi vida hoy. No es un trabajo fácil pero vale la pena porque me devuelve mucha plenitud, mucha autoconfianza, seguridad y felicidad. Cada vez puedo comunicar más claramente este mensaje que lo encuentro valioso para mí y siento que la gente está cada vez más abierta a recibir este contenido.

¿Todo este trabajo que venís realizando hace varios años hizo que ya no necesitaras de la aprobación de los demás?

La balanza cambió completamente, no he tenido peor enemiga que yo misma y no tengo mejor aliada en mi vida que yo misma. Este trabajo de autoconocimiento me permite plantarme en el espejo y mirarme a mí. Me gusta mucho gustar, tiene que ver con mis características estéticas, soy una mujer de buen gusto en general, me gustan las cosas lindas, pero es parte de mi vida y de lo que siento que tengo para entregar. Sin embargo, siento que la gente se encuentra con mi belleza cuando realmente me escucha y yo puedo abrir mi corazón y contar lo que siento, con qué ojos miro la vida. Creo que ahí está la belleza de una persona, que es la que se va poniendo cada día más linda con el paso del tiempo.

Me parece que las personas tenemos que enfocar la lente de otra manera empleando mucha energía en conocernos, en aceptarnos, en confiar en nuestro potencial, en lo que tenemos para dar.

¿En la madurez te sentís mucho más segura de vos misma?

Sí, definitivamente, porque cada vez confío más en mi contenido. Nuestro cuerpo es el encargado de llevar nuestra esencia y, por lo tanto, está genial cuidarlo como un tesoro pero por lo importante que contiene y venerarlo desde ese lugar.

A partir de los 40, cuando una mujer empieza a dejar de ser fértil suele pasar como a material de descarte, cuando en realidad estamos en el mejor momento de nuestras vidas. Sabemos lo que queremos, lo que no queremos, solemos estar encaminadas económicamente, familiarmente. De verdad, estamos a punto caramelo.

Siento que a veces hay que perder la juventud para encontrarse con otros tesoros. Y también pasa que los hombres dejan de mirar el escote para empezar a mirar a los ojos.

¿Cómo surgió la idea de brindar charlas y talleres que hiciste para mejorar la conversación?

Hace un tiempo, trabajando como conductora en un evento, conocí a un coach ontológico y a partir de ahí empezamos a trabajar juntos en esto de comunicar y darle a la gente herramientas para tener una vida más satisfactoria, más efectiva y más plena.

Todas las personas funcionamos de una manera muy lineal: queremos amar, ser amados y desarrollarnos en lo que nos hace felices. Es muy interesante la devolución que tengo de las mujeres porque se sienten muy identificadas, “que alguien diga lo que yo siento”, y ésta sinergia que se arma es espectacular y ser espejo de otras mujeres me hace muy feliz.

Hace unos años un músico en un programa de TV te dijo: “Estás linda, todavía” y lejos de enojarte lo tomaste como un punto de quiebre que despertó tu estilo emprendedor. ¿Cómo fue eso?

Ese instante fue un momento revelador porque a partir de eso empecé a pensar en la posibilidad de lanzar el sitio web sosfantastica.com como momento clave y trascendente en la vida de una mujer. ¿Cómo me decís todavía si yo me siento más buena que nunca en todo sentido?  En ese momento me cayó la ficha de la riqueza de las mujeres a esta edad, de cómo podemos transitar el mejor momento de nuestras vidas o cómo podemos empezar a transitar un camino de sufrimiento total cuando quedamos apegadas a la mejor foto de nuestra vida, cuando quedamos aferradas a no querer perder la juventud. Por eso decidí lanzar sosfantastica.com, una plataforma de contenidos que tiene que ver con la seguridad que uno puede sentir, las herramientas con las que uno puede contar, es como una filosofía de vida.

¿Cuáles serían las características de las “minas potentes”, una de las secciones de tu web?

Son mujeres que pueden contar historias que funcionan como mecha y encienden  a otras. Son las que se animan a llevar adelante sus ideas, las emprendedoras, las que patean el tablero, las que se reinventan.

¿Cómo hacés para que tu vida sea saludable?

Lo más importante pasa por mis pensamientos. Me parece que es la gran compuerta en donde uno puede elegir que pasen a tu ser elementos contaminantes o no. La mente, por lo general, propone el peor escenario como si fuésemos pesimistas por naturaleza. Entonces, hay que empezar a educar a nuestra mente para identificar esos pensamientos y evitar cierta toxicidad que pueda venirnos a partir de nuestra propia mente.

Trato de generar pensamientos positivos siempre o desarrollo alguna herramienta, como puede ser la respiración en donde puedo transformar a través de una inhalación y una exhalación un pensamiento negativo en otro positivo. Eso está siempre en mi entrenamiento diario.

Además, hace un año cuento con una coach que me enseña coaching, formación y mentoría. Y a través de estos tres pilares vamos entrenando estos mecanismos, vamos desarrollando tácticas y estrategias de negociación.

¿Qué mirada tenés sobre el feminismo?  

Soy feminista, me siento feminista. Nunca soy de los extremos. A mí me gusta el blanco y el negro pero me encantan todos los grises y no me siento una tibia por eso. Esta manera de mirar es la responsable de la grieta que venimos atravesando hace tiempo. A mí me encanta andar por el camino del medio.

¿Qué es con lo que más te identificás de este movimiento?

Creo que tiene que ver con la época en que a mí me tocó saltar a los medios de comunicación, soy hija de una cultura machista, me parece que esta época es riquísima y me siento muy protagonista de lo que está pasando. Las mujeres estamos logrando esta transformación porque dejamos de mendigar nuestros derechos para luchar por ellos y conquistarlos. Me han pasado muchas cosas en las que tuve que arremangarme y remar duro por ser mujer. Yo no voy a mirar con estos ojos de hoy lo que pasó en el pasado, ya está. No voy a juzgar con estos ojos cómo los hombres se comportaban hace 20 años, pero es mi responsabilidad como protagonista de este escenario hacer que no suceda más lo que yo tuve que vivir.

Si tuvieras que hacerle una crítica al feminismo. ¿Qué le dirías?

Yo comprendo a los que dicen que las mujeres se están yendo de mambo, pero para lograr un cambio de rumbo eso tiene que ser enorme, más cuando venimos de tanta desigualdad. Entonces, gracias a esas mujeres a las que acusan de “feminazis” venimos pegando la vuelta de timón. Yo debo reconocer que me subí a la ola de otras y que gracias al coraje de otras me animé a poner en palabras cosas que me sucedieron en el pasado. Yo no tuve el valor de decir hace 20 años atrás lo que me molestaba, pero ahora sí tengo el coraje para no quedarme callada. A veces hay que irse de vueltas para luego llegar a un punto intermedio.

¿Qué significa la solidaridad en tu vida?

Soy activista de UNICEF desde hace muchos años, cada vez que me necesitan estoy porque llevan adelante una tarea hermosa. Además, tengo algunas causas con las cuales me siento muy comprometida. Una es la prematurez, que es la primera causa de muerte infantil. Yo soy madrina del Centro de Desarrollo Infantil y Estimulación Temprana “El Nido”. Estoy muy comprometida afectivamente con ellos y eso me pone muy feliz. Y también soy madrina de ASIRA (Asociación de Síndrome de Rett de Argentina) que nuclea a padres a familiares y benefactores de las niños/a y mujeres con síndrome de Rett. Cada vez que puedo cuento de qué se trata para que la gente conozca esta problemática.

Es una parte muy linda que me da la profesión de poder ser vocera de gente que tiene una vida diferente al resto con situaciones más complicadas. Me siento, por un lado, muy comprometida y, por otro lado, me regala momentos de mucha felicidad. La solidaridad es una de las cosas más egoístas que existen porque uno se siente tan bien de poder colocarse al servicio del otro, dar una mano, colaborar con lo poquito que sea y eso es muy gratificante.

¿Con qué cosas soñas para el futuro en tu profesión?

Quiero ser cada vez una mejor comunicadora. Si logro transmitir con mi mensaje, puedo tocar una fibra íntima de alguien y ayudar a mover una piecita. Pienso seguir cultivándome en este terreno, cada vez lo disfruto más, cada vez lo hago con mayor responsabilidad, con más entusiasmo y todo se va poniendo cada vez mejor.