PERSONAS QUE INSPIRAN

La actriz y cantante que superó una depresión escribiendo su propia obra de teatro

La actriz y cantante que superó una depresión escribiendo su propia obra de teatro

Jessica Schultz cumplió un sueño y montó su obra, Berlín en Buenos Aires.

Dueña de una larga trayectoria que abarca cine, televisión y teatro, la actriz se venía luciendo en distintos roles desde el inicio de su carrera, en los inicios de los 80´s.
Sin embargo, durante el año 2015 entró en una profunda depresión porque no había sido convocada para ningún proyecto teatral, área en la que se venía desempeñando con continuidad.

“Pensaba que se había terminado todo en relación a mi trabajo como actriz, no me habían convocado ni directores ni actores amigos. Era una crisis existencial sobre el presente y el futuro, empecé a cuestionarme sobre qué había hecho mal en mi carrera, a echarme culpas, a hacerme responsable del lugar en el que había estado. Toda mi vida había vivido de mi profesión”, recuerda Jessica.

Sin embargo, en medio de esa tristeza,y de muchas preguntas sin respuestas que le surgieron durante ese período, se interesó por un documental que hacía referencia a la teoría de que Hitler había estado viviendo en Bariloche. A partir de ese momento su intriga y curiosidad por la temática la llevó a buscar más videos, con imágenes reales, vio películas y leyó varios libros sobre la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto judío. Y, casi sin darse cuenta, comenzó a imaginarse una historia con un personaje que pensaba que le gustaría interpretar.

Mientras se iba entusiasmando con la idea, empezó a vislumbrar una historia entre dos artistas, al mismo tiempo que investigaba sobre la vida de Marlene Dietrich, la mítica y legendaria actriz alemana cuyo éxito la convirtió en la actriz mejor paga de su época. Dietrich se convirtió en una leyenda viva a mitad de la década del ´30 y debió renunciar a su patria por enfrentar al nazismo.

“Soy lo que queda de Berlín”

Así, Jessica escribió un monólogo, sin saber que varios años después este texto se convertiría en uno de los momentos más emotivos de su obra Berlín en Buenos Aires.

“Soy lo que queda de Berlín, un esqueleto vacío, una estructura en pie, hueca, quebradiza, que, a través de sus puertas y ventanas deja ver el cielo límpido celeste…todo lo demás es de un mismo color mustio, como si los colores también hubieran desaparecido para siempre. Un permanente invierno viste las calles de Berlín y mi alma. Soy la ciudad entera que aún se sigue derrumbando y también este aire rancio y espeso que no quiere entrar en mis pulmones. Hay en Berlín un silencio sepulcral, pero hermoso, que no cesa de lastimarme los oídos. Soy el recuerdo de ese cielo puro que jamás imagino ser la ruta de la tormenta más poderosa. ¿Dónde están todos los que habitaban tus edificios, tus casas, tus teatros y cines, tus bares?...Cómo es posible que yo aún siga respirando? Llevo varias horas caminando por Berlín y descubro que las plazas también desaparecieron. Todos los árboles han muerto. No he escuchado en mi camino una sola voz, como si tuviéramos miedo de romper el hechizo del silencio y descubrir que no es verdad que la guerra ha terminado. No he escuchado mi propia voz en varios días, tengo miedo de haber perdido su música, su risa…hasta dónde podría llegar caminando si nunca me detuviera? Podría conocer otras ciudades de Europa también destruidas como esta? Existe otro mundo que haya quedado intacto?  Ese mundo es América?

A principios del 2016 ya había terminado de corregir y reescribir todo el material. Si bien se veía interpretando a Helga, la protagonista de su historia, no sabía cómo hacer para financiar su obra y cómo solventar los gastos que implicaban que ella la montara por su cuenta.

“Necesitaba conseguir plata para prensa, para el vestuario y para la escenografía, no podés hacer nada con $0. Un amigo psiquiatra y dramaturgo que había leído el guion me prestó $ 25.000 porque le encantó la obra. Mi marido se sumó y aportó otros $ 25.000”, asegura la actriz.

Además, contó con subsidios del Instituto Nacional del Teatro y de la Fundación SAGAI.

Un sueño hecho realidad

Mientras escribía la obra, imaginaba con montarla en la sala 3 del Teatro La Comedia porque tenía un piano que era imprescindible para su historia. Así, a mediados de 2017 comenzó con los ensayos bajo la dirección de Carlo Argento y acompañada por Fernando Migueles. Y en 2018 fue el estreno.

Berlín en Buenos Aires cuenta la historia de dos artistas alemanes: Hanns y Helga. Él, director de la orquesta del teatro de Berlín, es colaborador del nazismo y ella, es una cantante judía que logra salvarse del Holocausto gracias a que Hanns, se enamora de ella, le cambia la identidad y la convierte en una estrella del teatro. Así, en 1945 huyen hacia Buenos Aires y consiguen trabajo en la mansión de un empresario alemán, trabajando como servicio doméstico.

Mientras él intenta recuperar sus vidas como artistas, Helga está dispuesta a hacer lo que sea necesario para recuperar su identidad judía que dejó enterrada en Berlín para sobrevivir al nazismo. Y a partir de ese momento, se producirá un quiebre en la relación entre ambos.

“Yo me identifico mucho con mi personaje porque el tema de la identidad me atraviesa desde la infancia. Soy descendiente de españoles, de italianos y de polacos. Vengo de un matrimonio mixto y mi mamá se convirtió al judaísmo, toda esa mezcla me hacía ruido porque en cada lugar de la familia me llamaban con otro nombre. Desde chiquita leía cosas sobre las religiones, me preguntaba cosas existenciales y todo ese camino me llevó a cuestionarme cosas sobre mi identidad”, explica Jessica.

“Uno no debe quedarse esperando a ver qué sucede con el afuera”

Jessica se luce actuando y cantando en 4 idiomas: alemán, inglés, idish y francés. Y es muy difícil no salir conmovido y emocionado una vez que finaliza la obra. “La gente se queda con el fuerte vínculo entre los personajes porque, al principio él la salva por amor pero esa relación se empieza a desmembrar profundamente y surge en Helga las ganas de ir en busca de la verdad. Su historia funciona como una metáfora de las relaciones en donde hay víctimas y victimarios y la cosa machista del hombre sobre la mujer. Las mujeres se involucran mucho con esta necesidad de libertad, de decidir quiénes queremos ser”, sostiene.

Este ya es el segundo año que la obra está en cartel, algo que la enorgullece porque, junto con sus compañeros, se pone la camiseta para que el éxito la siga acompañando todos los sábados y domingos.

“Me pone muy feliz haber podido concretar este sueño, al principio creía que nunca iba a poder hacer la obra o pedir subsidios porque siempre eso lo hacían otras personas. Sin embargo, inicié el proyecto, convoqué a la gente y la entusiasmé. Yo nunca pensaba que me iba a quedar sin trabajo, pero ahora no estoy dependiendo de que me llame un productor o un director. Creo que uno no debe quedarse esperando a ver qué sucede con el afuera”.

La sala en donde ocurre Berlín en Buenos Aires (espectáculo declarado de interés cultural por la Secretaría de la Nación) tiene capacidad para aproximadamente unas 40 personas. Por este motivo cada lunes Jessica empieza a convocar a la gente para llenar las dos funciones semanales.

“Mando mails, reviso las redes sociales, no puedo parar de hacer cosas y me reúno con gente todo el tiempo. También funciona mucho el boca en boca. El año pasado, cuando hacíamos solamente una función, los días miércoles ya estaban todas las entradas agotadas. Los colegas que me van a ver me hacen devoluciones maravillosas”, se emociona.

Reconocimientos

Berlín en Buenos Aires  ganó el premio HUGO al mejor libro de musical argentino, a la mejor intérprete femenina  en musical off y, además, tuvo nominaciones a los ACE como mejor intérprete femenina y mejor dirección de musical argentino. Y su marido, Diego Mizrahi, ganó como mejor música original de musical argentino.

“Me parece que hice algo bastante positivo con la depresión, sirvió como un impulso para generar mi proyecto que de otro modo no sé si me hubiera ocurrido escribir. Es una satisfacción haber podido concretarlo. Yo sé que si me vuelvo a deprimir, agarro y me pongo a escribir otra vez”.

Por último, Jessica se permite reflexionar y compartir su experiencia personal con aquellas personas que pueden estar afrontando una situación similar. 

“Si bien uno es el hacedor de su propia vida, hay un montón de factores externos que condicionan nuestra realidad inmediata. Hay que poder diferenciar cuando hay factores que son propios como, por ejemplo, el miedo que es algo que paraliza y nos hace creer que no somos capaces. Entonces, hay que salir adelante y saber que uno lo hace con otros, no se puede hacer en soledad, uno necesita de una red desde el apoyo afectivo y el ánimo que alimenta la valentía para seguir adelante. Los que tienen los logros deben atesorarlos, hay que valorar esas pequeñas cosas. Un gran logro es un camino de sumatorias de pequeños logros”.

“Berlín en Buenos Aires”  se presenta los sábados y domingos a las 20:00hs en Teatro La Comedia, ubicado en Rodríguez Peña 1062 (CABA).

Más info:

Facebook: Jessica Schultz 

Instagram: @jessicaschultz21