PERSONAS QUE INSPIRAN

TICs como nuevas formas de aprender

TICs como nuevas formas de aprender

Gracias a la tecnología y la vocación docente, hoy los alumnos de la escuela Enrique V. Galli saben programar.

La escuela primaria Nº67 “Enrique V. Galli” se encuentra en Los Porteños, un paraje alejado de la ciudad, rodeado de campos y productores que se dedican a la floricultura y horticultura. Las familias de los alumnos son provenientes de países limítrofes como Bolivia, en su mayoría, y Paraguay,  cuyos niños son la mayoría de la población que asiste a la institución.

Años atrás, el contacto de los chicos con la tecnología era nulo. En el 2015, a partir de la llegada de las netbooks del programa Conectar Igualdad se comenzaron a armar proyectos, pero hubo que comenzar de cero. "Desde la explicación de cómo se usa un teclado o mouse", cuenta Gisele Molina, docente de la entidad y parte del proyecto.

Tres años después se puede decir que la situación comienza a cambiar. Este año, los días 28 y 29 de junio, a raíz de la convocatoria de la Feria de Artes, Ciencias y Tecnologías impulsada por la Dirección General de Cultura y Educación,  los niños de 5to y 4to grado están presentando un proyecto que hace foco en el trabajo colaborativo, dejando de ser consumidores pasivos para convertirse en productores de tecnología.

 

Resumen del proyecto

El proyecto “TICS: Nuevas formas de aprender. Ensamblado de computadoras y programación” se estructura en dos partes. Por un lado, el ensamblado de las computadoras a cargo de los alumnos de quinto grado. Por otro, el uso desde el lenguaje de computacional con cuarto grado.

En el mes de abril el Ministerio de Educación otorgó 17 computadoras KANO listas para ensamblar. Entendiendo la complejidad y delicadeza que conlleva el armado de cada una, desde la dirección se decidió que sean los niños de quinto grado quienes lo hagan ya que es uno de los grados con menos cupo y esto posibilitaría una mayor concentración.

Con el asesoramiento de un grupo de docentes, sumado al manual de instrucciones que traen las computadoras, durante una jornada matutina de cinco horas, se llevó a cabo el ensamblado de cada una.  El resultado: 17 computadoras listas para utilizar.

Durante el año pasado, los niños que actualmente están en cuarto grado, profundizaron los contenidos curriculares en el área de prácticas del lenguaje programando con Scratch.  Específicamente, diseñaban historietas. Esto se logró en conjunto desde un proyecto de extensión con la Facultad de Informática de la UNLP.

"Teniendo esta experiencia y fundamentalmente conociendo el programa decidimos avanzar en el lenguaje tecnológico. Esta vez con dos objetivos diferentes, el curso se dividió para realizar las tareas. Por un lado, tres grupos trabajan con realidad aumentada, posibilitando la construcción de bloques que permitan tenerlos como protagonistas de la experiencia. Mientras que otros tres grupos programaron un videojuego con contenido curricular en el área de Ciencias Naturales para los alumnos de tercer grado", detalla la joven.

¿Cómo sigue? "En principio nos queda hacer la evaluación del proyecto, se va a realizar en dos instancias. Primero, con los nenes de tercero, para ver como funcionan los juegos, si tiene errores, qué corregir o bien si cumple con el objetivo de enseñar. La otra instancia es con los padres. Se va a realizar un jornada para contar cómo funciona el lenguaje y jugar un poco", comenta la docente.

Para finalizar, Molina cuenta que, pasada la segunda parte del año, después de las vacaciones, "con los chicos de informática acordamos seguir avanzando y vamos a introducirnos en robótica. Como lo de ellos es un proyecto de extensión aprobado y financiado por la Universidad, la idea es que nos puedan prestar algunos robots para empezar a pensar la lógica de programación en robótica".