PERSONAS QUE INSPIRAN

Documentales que inspiran: Café Pendiente

Documentales que inspiran: Café Pendiente

Una curiosa tradición solidaria que cambió la vida de muchas personas.

El café pendiente es una práctica que comenzó en la ciudad italiana de Nápoles hace más de un siglo. Cuando un obrero quería celebrar una buena noticia, iba a una cafetería, tomaba un café y dejaba otro “caffé sospeso” (café suspendido) para la próxima persona que quisiera tomar un café pero no tuviera dinero para comprarlo. 
Casi 100 años después, en 2008, varios locales, también en Nápoles, retomaron la costumbre de divulgar entre sus clientes la idea de armar una cadena solidaria de consumiciones de café.
Incluso hay personas que dejan pago más de un café, y con la explosión de las redes sociales, esta práctica se hizo viral y se expandió a países como España, México, Chile, Estados Unidos y Argentina.
Así, cuando las personas sin recursos económicos preguntan si hay algún café pendiente, la casa le invita a un café que pagó previamente otro consumidor.

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Caffè Sospeso, la película de Fulvio Iannucci y Roly Santos, retrata esta gran iniciativa en formato documental. Así, recorre distintas historias en Nápoles, Nueva York y Buenos Aires y podemos conocer las historias de tres personajes que, de alguna manera, están íntimamente relacionadas con el café: un ex interno que busca capacitarse como barista en Nápoles, las inquietudes de un mozo de una cafetería de Buenos Aires y la hija del creador de Caffe Unimatic, un método de extracción de café, que vive en Nueva York.

“El café es una bebida tradicional de Nápoles a través de la cual se dan verdaderas relaciones de socialización. Se socializa compartiendo el café. Se le dice a un amigo o a una persona que encontramos: vayamos por un café o te ofrezco un café. Pero eso no significa que estoy obligado a beber un café si otro me invita. Es solo una forma de decir: juntémonos, pasemos un rato juntos”, esto explica el antropólogo italiano Marino Nioma apenas inicia el documental.


En definitiva, compartir un café suele implicar acercamiento. Lo hacemos para ponernos al día con nuestros amigos, para hablar de un tema difícil con un ser querido, para estudiar frente a un gran exámen, compartir las primeras citas en una relación o, simplemente, tener un (momento de reflexión con nosotros mismos y regalarnos un instante de amor propio. Es una bebida que impacta en nuestras vidas más allá de lo aparente.

Localmente, la iniciativa tuvo un gran suceso durante algunos años pero el furor ya pasó y ahora ya no es tan visible.

¿Conocés alguna cafetería que aún implemente el café pendiente?