MUNDO EMPRENDEDOR

Daravi: la fábrica que convierte el descarte en objetos de diseño

 Una iniciativa sustentable que da trabajo todo el año.

Esta historia comenzó en 2010 cuando Rocío González conoció a Lorena Nuñez en el Centro Metropolitano de Diseño. Cada una tenía su marca pero comenzaron a desarrollar proyectos en conjunto porque sintieron que las conectaba la misma necesidad de crecer y que sus productos tuvieran un propósito, más allá del comercial.
Varios años después, unieron sus marcas Greca y Totebag bajo una nueva identidad: PAPA. Esta iniciativa -como su nombre lo indica- comenzó a crecer desde abajo, con las raíces bien plantadas. Sus creadoras afirman en la web que sus productos están bien enraizados en un propósito. Al estar fabricados a partir de descartes, la iniciativa propone convertir lo que tienen a su alcance para generar productos de buen diseño que sean simples, nobles y de uso cotidiano.
Los objetos de diseño que se realizan en PAPA se fabrican en DARAVI, otro gran proyecto de la dupla.
Inspiradas en Dharavi, la villa más grande de Asia, Rocío y Lorena pensaron este espacio, una fábrica de "triple impacto" (social, ambiental y económico) que abrió en un galpón abandonado en Distrito Tigre Sur en diciembre de 2016.
Esta fábrica genera tanto los productos de Greca (objetos y accesorios de uso cotidiano y decorativo) como los de Totebag (bolsas compactas reutilizables), además de estar en contacto con otras empresas y fabricar productos para terceros.
Para darle  trabajo a aquellas mujeres que más lo necesitan,.en Greca trabajan con cooperativas de sectores vulnerables en toda la confección de accesorios y en Totebag emplean a talleres en épocas de baja estacionalidad para garantizarles ingresos durante todo el año.

"El objetivo de Daravi es darle trabajo a mujeres que por distintas razones tienen que quedarse en su casa con sus hijos. En las mujeres que vienen a capacitarse, el impacto es claro: vienen dos veces por semana, se llevan los materiales y pueden trabajar desde sus casas. Así tienen un ingreso, que es una parte importante porque el trabajo dignifica y empodera. Hay que tener en cuenta de que muchas de estas mujeres sufren violencia de género, así que poder tener independencia económica para ellas es un gran alivio”, explica Rocío.
Rocío participó del programa Voces Vitales tanto en Argentina como en su edición global y reconoce logró capitalizar la experiencia para crecer y lograr la famosa “escalabilidad” a la que apuntan los emprendimientos para poder tener éxito.

“Ser parte de Voces Vitales me sirvió para aprender sobre la toma de decisiones, saber cómo proyectarme como líder de mi emprendimiento y cómo dar el gran salto para poder crecer. Este año participé del programa global en donde compartí esta experiencia con 20 mujeres de todo el mundo. En mi caso, me nutrí mucho de mi mentora. Me tocó trabajar en Young & Rubicam en Nueva York y aprendí cómo potenciar mi empresa, especialmente desde la comunicación. Lo mejor de Voces Vitales es que ahora me siento parte de una red global de mujeres de todo el mundo”, asegura la fundadora de Daravi.

Más info: http://daravifabrica.co