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“Privar a una persona del placer de comer genera culpa y frustración”

“Privar a una persona del placer de comer genera culpa y frustración”

María Agustina Murcho es nutricionista y autora del libro Podemos comer de Todo.

 

María Agustina Murcho es una referente sobre estos temas en las redes sociales. Su cuenta en Instagram @nutricion.ag tiene más de 276.000 seguidores.

 

¿Qué querés decir en tu libro con que "podemos comer de todo"?

Significa que podemos comer de todo sin tener que privarnos de nada. Somos seres humanos y no podemos vivir sin consumir lo que deseamos. Todo depende siempre de las cantidades y de la frecuencia de consumo.

Privar a una persona del placer de comer genera sentimiento de tristeza, culpa, frustración y todas las emociones negativas que hacen que en un futuro termine comiéndose todo lo prohibido, generando peores sentimientos y volviendo a privarse.

Los humanos somos seres hedónicos también, es decir, nos gusta comer y hay alimentos que aunque no nutran, su función es disfrutarlo por placer. Por ejemplo, el querer comer un helado con un amigo es, además, un momento que uno disfruta. El aislarnos por privarnos puede impactarnos en la salud mental.

 

 ¿A qué denominan los nutricionistas como "dietante crónico"?

Es la persona que toda su vida hizo variedad de dietas, subiendo y bajando de peso hasta el punto de llegar a tenerle miedo a la mayoría de los alimentos y a tener, probablemente, un metabolismo dañado por las fluctuaciones de peso y la restricción de nutrientes. Para evitar llegar a esta situación lo mejor es informarse. Muchos nutricionistas dan este tipo de dietas y es fundamental que la persona sepa que nuestra función es la educación alimentaria, y no el prohibir alimentos y restringir al paciente. Por lo tanto, para evitar caer en esto lo fundamental es buscar un profesional que genere cambios en los hábitos y no prohibir alimentos.

¿Qué se entiende por "legalizar el placer de comer”?

Los seres humanos no solo comemos para vivir, sino por placer. Uno no come chocolates o pizza para nutrirse, sino para compartir ese alimento o simplemente porque nos genera placer. Tenemos una hormona llamada “dopamina”, que es la hormona del placer. Al privarle al cerebro lo que nos gusta, esta hormona estará cada vez más alterada y llegará un momento en que no aguantaremos más y comeremos todo eso que nos prohibimos y en cantidades extremas. La anterior situación, lejos de generar placer, nos da culpa ya que hicimos algo que nos dijeron que supuestamente estaba mal, como cuando nos prohíben ingerir determinado alimento.

La ausencia de placer (ya sea por la comida o cualquier otra cosa) genera emociones negativas que pueden llegar a problemas psicológicos como la depresión. Por lo tanto, es fundamental que se empiece a tomar al alimento como función de placer y no solo para nutrirse.

¿Cómo ves la "moda fit"? ¿Cuáles son sus peligros o consecuencias?

Es una nueva tendencia en las redes sociales. Son chicas que cuentan sus experiencias de cómo bajaron de peso y empezaron a “marcarse”, dando consejos peligrosos. Muchas adolescentes, preadolescentes y hasta personas adultas siguen sus consejos, y muchísimas caen en trastornos alimentarios por anhelar el cuerpo de la “chica fit” y realizar lo mismo que ellas hacen. Se demonizan los alimentos que el ser humano consume por placer, llegando al punto de eliminarlos y reemplazarlos por “versiones fit”, por ejemplo: chocotorta fit, rosca de pascua fit. Cambian la receta con los ingredientes que a ellas les deja tranquilidad, sin azúcar, harinas integrales, o a veces hasta sin harinas. Esto hace que la persona vulnerable comience a tenerle miedo a los alimentos, generando culpa cuando no se consume algo “fit”.

También se hace mucha apología al consumo excesivo de proteínas, sortean suplementos en sus cuentas, sin responsabilidad por la salud de los demás. Algo peligroso que se observa es que comparan sus propios cuerpos de antes de “ser fit” con el de ahora, siendo el cuerpo de antes totalmente normal, y muchísimas chicas caen en esto, creyendo que el cuerpo que una misma tiene, está mal.

¿Qué relación puede tener esta tendencia con las páginas pro anorexia y pro bulimia?

La mayoría de las chicas “fit” poseen un trastorno alimentario llamado “ortorexia”, que es el TCA (trastorno de conducta alimentaria) del siglo XXI, socialmente aceptado, porque la persona “come”. En sus cuentas dan consejos de como reemplazar ingredientes, se muestran frases de cómo evitar lo que les gusta, hacen comparaciones de cuerpos. En las páginas pro anorexia y pro bulimia hacen lo mismo, y alarma más porque las conductas son llamativas (no comen, vomitan), pero es más de lo mismo, las cuentas fit hacen apología a la ortorexia generando miedo a la comida.

¿Qué consejos les darías a los adolescentes?

Si notan que tienen alguna relación rara con la comida y el cuerpo, es importante que pidan ayuda, que no tengan vergüenza de hablar con su familia, porque un trastorno puede terminar muy mal y dejar secuelas graves. Otro consejo es que jamás sigan recomendaciones de cuentas que ven en internet, que siempre consulten con profesionales de la salud.

¿Cómo fue que iniciaste tu camino en las redes sociales?

Comencé a utilizar las redes como medio “informativo” de cosas básicas, como propiedades de los alimentos. Pero al empezar a ver lo que estaba sucediendo en el entorno digital, decidí hacer un giro y comenzar a sacar a la luz lo que muchas personas no estaban viendo. Cuesta porque a mucha gente no le gusta la verdad, y vienen las críticas, pero sé que ayuda a las personas a no caer en algún tipo de trastorno, a los padres a estar más atentos en los comportamientos de sus hijos, además tienen que saber qué es lo que está pasando.

¿Qué signfica para vos tener más de 276.000 seguidores en Instagram? ¿Cómo es el vínculo con ellos?

La realidad es que la gente es súper cariñosa, agradecen muchísimo lo que hago y eso me da más fuerzas para seguir adelante.

¿Cómo manejás el tema de la responsabilidad que tenés como comunicadora ante tantos seguidores en un tema tan importante como es la salud?

En cada posteo que hago pienso cada palabra que escribo porque ya sé cómo van a tomarlo o lo que puede generar cierta forma de decir las cosas. Hay muchos términos que trato de no usar, y trato de utilizar la menor cantidad de números posibles (peso, grasa, músculo, calorías, etc) para no generar obsesión en la gente. Siempre hay que ser claro en lo que uno dice pero teniendo cuidado en la forma de comunicar, porque hoy en día cada palabra puede significar algo “malo” para las personas vulnerables.

 

 

 

María Agustina Murcho

Nutricionista MN 7888 /MP 3196