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¿Cómo evitar que el mundial afecte a la pareja?

MUNDIAL

Muchos hombres quieren ver todos los partidos, situación que puede generar conflictos vinculares.

Hace unos días comenzó a circular y a viralizarse por las redes sociales un video donde se observa la discusión de un matrimonio (de treinta y pico) acerca del Mundial de Rusia, uno de los eventos que generan más expectativas y ansiedad, especialmente en los hombres. En ese diálogo, la mujer le cuenta a su marido que el sábado 23 de este mes tienen un casamiento que arranca a las 12hs. Inmediatamente, él toma un fixture de su cartera y le comenta que ese día se disputarán tres partidos y que bajo ningún punto de vista está dispuesto a perdérselos. Ella no lo puede creer porque ni siquiera se trata de un encuentro de la Argentina. Sin embargo, él está empecinado en que si no colocan una pantalla en la boda para poder ver México y Corea del Sur no va a asistir.

Este tipo de conflictos suele darse una vez cada cuatro años, momento sumamente esperado por los fanáticos del fútbol. Parece que durante el mes que dura el torneo todo pasa por el mundial. Se vive pensando en el mundial y la agenda se organiza en base a los partidos. Porque no solo quieren ver a Messi y compañía. También estarán pendientes de Cristiano Ronaldo, de Neymar, de Iniesta y de Griezmann, entre otros grandes futbolistas. En muchos casos, este tipo de discusiones pueden derivar en peleas dentro de la pareja.

Para la Dra. Mónica Cruppi, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), el mundial puede desvelar conflictos existentes en la pareja y sostiene que hay que generar acuerdos para poder hallar otros momentos de encuentro. “Toda buena relación se basa en la aceptación de la subjetividad del otro, de sus gustos. Por veintipico de días que dura el mundial el otro integrante de la pareja tendría que aceptar esta situación y acompañar. Se trata de gustos, de predilecciones, es una elección en la que no debería haber conflicto.  Lo que pasa es que el conflicto es previo y se cuela en la situación mundial. Negociar acuerdos es lo mejor. El amor y la pareja hay que trabajarlos cotidianamente. La comprensión deviene de la empatía por una situación similar. Mi consejo es el de conectarse internamente con algo similar que les cauce tanta pasión que los que seguramente uno u otro integrante tendrán en su menú psíquico emocional”, recomienda Cruppi, autora del libro "Vivir en la posmodernidad".

Valeria Schapira, periodista, escritora y experta en relaciones para Match.com, cree que no debería pasar nada trascendente en la medida en que, con respeto, se negocien esos tiempos y espacios con la pareja. “El mundial de fútbol nos alcanza a todos por igual y altera las rutinas incluyendo, claro, las de las parejas. ¿Quién no tiene un cambio en sus reuniones, en su horario de trabajo, en sus “deadline”, producto del mundial? Respetando la individualidad y los tiempos del otro, conversando, negociando, el hombre fanatizado también puede equilibrar su devoción futbolera con los ritmos de su compañera o compañero”, dice Schapira.

 

Desde hace dos semanas Diego (41) viene planificando y anotando en su agenda los días y horarios de todos los partidos de la primera ronda. “Soy un enfermo del fútbol y el mundial es un evento único que se da solamente cada cuatro años. Mi mujer no entiende que yo le plantee que los fines de semana me voy a quedar en casa para ver todos los partidos. Ella no puede comprender la situación y se fastidia”, dice Diego.

“Tengo un marido que ve cualquier partido, de cualquiera de los países. Cada cuatro años tenemos las mismas discusiones. A veces, yo termino aflojando, no hay mucho para hacer. Yo no lo entiendo a él y él no me entiende a mí. Igual, la cara de traste no se me va hasta unas horas después”, dice Valeria, de 36 años, casada desde hace siete. ​

 

¿Una pareja puede sobrevivir al mundial?

Para Mauricio Strugo, licenciado en Psicología, Terapeuta Gestalt y Especialista en Vínculos, una pareja con estas características puede sobrevivir al mundial si existe una comunicación previa y si no se compite por el fanatismo al fútbol o por el amor a la pareja ya que son cosas incomparables y traerá mucho conflicto pulsear para ver quién gana. “Las mujeres tienen que permitirse no juzgar bajo su razonamiento el fanatismo por el fútbol, y no tratar de imprimirle racionalidad a algo que tiene que ver con la pasión. Mejor aceptar y tomarlo también como un momento de esparcimiento del mismo sin cuestionarlo, aprovechando para, en vez de frustrarse esperando que termine, hacer otra cosa, disfrutando de algo que por estar acompañada muchas veces se pospone”, puntualiza Strugo.

Muchas veces, como en el ejemplo mencionado que se viralizó en las redes sociales, estos hombres no quieren ir a determinados eventos (cumpleaños, asados, reuniones o compromisos familiares) lo que puede llegar a ocasionar roces y desgastes en la pareja. “Habiendo tantos dispositivos disponibles, incluso el smartphone, si uno de los dos ocupa la pantalla central, el otro puede estar viendo una serie, redes sociales desde otro lugar. O entrenar, salir con amigos, ir al teatro, al cine, leer. Las parejas que más se sostienen en el tiempo son aquellas que respetan sus individualidades, que tienen sus espacios propios y sus puntos de encuentro no son simbióticos, sino nutritivos y estimulantes. Habrá que negociar. Como en todo vínculo, se cede, se negocia, se da y se recibe. Siempre que sea de manera equitativa y que nadie sienta que la balanza se inclina de manera negativa hacia su lado”, concluye Schapira.

 

Consejos

Cruppi propone una serie de consejos para las parejas afín de evitar este tipo de conflictos durante el mes que dura el mundial. Algunos de ellos son:

-Estar en pareja supone ir construyendo y trabajando el vínculo.  Por lo tanto, hay que ir negociando el bienestar.

-Respetar la subjetividad del otro. El otro es un sujeto deseante, no un objeto de nuestros deseo.

-No tratar de dominar al otro, evitar las relaciones posesivas.

.-No pensar que se puede cambiar al otro, a imagen y semejanza de uno o del ideal que se tenga.

-Es necesario poder darle al otro lo que necesita en el momento que lo pide.

-Mantener espacios de recreación, lúdicos, de socialización individual y compartida.

-Tener confianza en uno y en el vínculo.

-Tener una comunicación fluida.