KONSCIENCIA ELEVADA

Somos energía

Somos energía

¿Qué significa la frase “Te mando buena energía”?

Seguramente es una frase que habrás escuchado más de una vez.
¿Qué es que alguien mande buena energía? “Es re mala onda”, también lo habrás escuchado decir.
¿Qué son las malas ondas? ¿Qué sería que alguien es buena o mala onda? 
Hace tiempo un osado investigador logró comprobar algo muy impactante: la música, las palabras e, incluso los pensamientos, influyen en la composición del agua.
Esta persona investigó la forma que toman los cristales de agua como respuesta a la música clásica, apacible y melódica. Luego aplicó el mismo procedimiento con música con componentes agresivos en sus acordes. La misma experiencia la realizó hablando al agua primero con palabras amorosas y amables, y después con sentimientos de odio y desamor.
Comprobó así que la forma de los cristales de agua cambiaba significativamente de acuerdo al estímulo que recibiera.
En el primer caso se formaban en el agua diseños bellos, armónicos, y con la segunda opción la forma se manifestaba poco armoniosa, como si el agua se hubiera...¿molestado?
Si bebiéramos ese agua en ese estado ¿qué nos estaríamos tomando?
Vivimos expuestos a las vibraciones del ambiente, a cantidad de información que nos llega de modo continuo, somos energía.
Así como el agua recibe la energía del afuera y se modifica con la misma, los humanos, con un 70 por ciento de agua en nuestro sistema, estamos expuestos al mismo proceso.

Por eso es tan importante trabajar en el registro, en acrecentar los niveles de conciencia. 
¿Qué estamos transmitiendo, y al mismo tiempo recibiendo? Percibir nuestra propia mirada y nuestra vibración, si estamos en nuestro eje o nos perdimos en los cotidianos contratiempos. 
Y así también de importante es percibir la energía del ambiente, de la gente que nos rodea, o nos cruzamos en nuestro camino.
La oportunidad de no contaminarnos sólo existe si registramos y esto nos permitirá poner un límite consciente  a nuestra permeabilidad. 
La gente más porosa, más permeable, tendrá quizá más dificultad para limitar esta impregnación del afuera para discernir.

Pero todos somos permeables, por lo tanto es fundamental validar que “chuparemos” la energía del ambiente, y que el trabajo de diferenciación de lo propio y lo ajeno nos involucra por igual.
Trabajemos día a día en elevar nuestro  tono vibratorio de modo tal que lo que irradiemos para el afuera sea de alta calidad.
La verdadera sabiduría consiste en darnos cuenta de que la posibilidad de recibir buena onda sólo acontece si lo que damos está en idéntica frecuencia.
En universo es altamente coherente en este punto. 
Aquello que ofertamos queda guardado en la memoria y el organismo no podrá estar ajeno a ello. 
Trabajemos duro para vibrar más alto cada día .

Basado en la experiencia de Masaru Emoto. Científico japonés que afirmó que las palabras y pensamientos influyen en las formas que toma la composición del agua.