KONSCIENCIA ELEVADA

¿Cómo hacer para que la ansiedad no influya en nuestra vida cotidiana?

¿Cómo hacer para que la ansiedad no influya en nuestra vida cotidiana?

Se estima que alrededor del 30% de la población podría sufrir algún trastorno de la ansiedad.

“Me pone ansioso querer terminar algo que lleva tiempo, esperar la respuesta de otros que no lo hacen o tardan mucho, delegar las tareas en otras personas que a veces no cumplen como espero, no poder controlar las situaciones que no dependen de mí, el trafico cuando manejo o los que manejan lento, cuando envío un WhatsApp, lo leen y no responden nada y perder tiempo en cosas que considero que no debería perder. Esta ansiedad afecta mi vida cotidiana porque es algo que no me permite estar relajado y me pone muy nervioso”, dice Aníbal, de 39 años.

La ansiedad es una sensación de cosas concretas que no llegan a suceder, una respuesta emocional en donde conviven la percepción de una amenaza y una reacción ante la situación vivida como peligrosa. Tiene un componente cognitivo (en el pensamiento),  un componente en la conducta y un componente fisiológico (una reacción en el cuerpo). 

Pensamientos anticipatorios

“Cuando sentimos ansiedad en nuestro sistema nervioso se produce una hiperactividad que se relaciona con un estado hiperalerta que surge de una respuesta exagerada ante la percepción de un potencial peligro, externo o imaginario.  Solemos asociar la ansiedad con un estado de tensión, nervios, preocupación, junto con síntomas físicos como la sudoración, temblores  y palpitaciones. Por todo lo anterior, suelen presentarse conductas de evitación y la restricción de las actividades cotidianas. Una característica central en la persona ansiosa es la presencia de pensamientos anticipatorios ante una situación que objetivamente no es tan peligrosa como la imagina en su mente.  Asimismo,  suele relacionarse con la evocación  de recuerdos y experiencias anteriores”, explica Ivone De Lorenzi, licenciada en Psicología.

"La ansiedad buena o positiva es una señal de alerta de baja intensidad que sirve para enfrentar un eventual riesgo y permite evitarlo o superarlo. En cambio, la ansiedad negativa nos tiene tomados en situaciones cotidianas de la vida. “Muchas veces la ansiedad aparece cuando creemos que nuestra felicidad o nuestro bienestar vendrán de la mano de algo que sucederá en el futuro. Más allá de buscar los cambios que creemos convenientes en la vida, es importante aprender a estar bien en el lugar que nos toca estar hoy. Que la búsqueda de algo nuevo nos motive y movilice a ser una mejor versión de uno mismo, y no a tapar con un estado de ansiedad y estrés un estado de incompletud e infelicidad interior”, puntualiza Natalia Fernández, Coaching de Vida & Coaching Espiritual, fundadora de CreativaMente Coaching.​

Trastornos de ansiedad más frecuentes

Fobia específica (personas que tienen un miedo intenso y persistente ante determinados objetos) 
Fobia social (las personas con este trastorno perciben que la gente los juzgará negativamente y frecuentemente tienen la sensación de ser inferiores, diferentes o inaceptables)
Crisis de angustia/ataques de pánico (se trata de un episodio repentino de miedo muy intenso que se acompaña generalmente de síntomas físicos y pensamientos negativos)
Agorafobia (personas con miedo a estar en determinados espacios o situaciones porque perciben que puede ser difícil escapar de ahí o recibir ayuda si tienen una crisis de angustia)
Trastorno de ansiedad generalizada (se preocupan por muchas cosas durante la mayor parte del día y durante muchos meses)
Trastorno obsesivo-compulsivo (tienen pensamientos o ideas recurrentes y persistentes que temen (obsesiones) y realizan comportamientos repetitivos o rituales con el intento de controlar el miedo (compulsiones) son los trastornos de la ansiedad más frecuentes.

“La ansiedad y la preocupación son parte de la vida. Podemos preocuparnos por nuestra situación laboral, por  temas familiares, por problemas personales, por lo que va a pasar en un futuro cercano, incluso lejano. La ansiedad es una emoción humana normal y frecuente, incluso nos puede ayudar a  llegar a tiempo al trabajo, a estudiar para una presentación, entre otras funciones. Sin embargo, una ansiedad excesiva puede formar parte del Trastorno de Ansiedad Generalizada pudiendo interferir negativamente en la forma de actuar y obstaculizando incluso nuestras relaciones sociales y personales sobre todo cuando las preocupaciones son persistentes y repetitivas y se  convierten en una forma habitual de enfrentarse a las situaciones”, advierte De Lorenzi.

En el caso de Aníbal, que es víctima de la ansiedad en varias situaciones de la vida cotidiana, está tratando de hacer foco en revisar la comunicación cuando solicita algo y espera algo a cambio. “Si pedí una determinada tarea a alguien del trabajo, aclaro bien las expectativas y los tiempos para que quede claro. Además, estoy tratando de ser más paciente de lo que soy. Tratar de entender que la otra persona a veces tiene otra forma de verlo o algún tema por lo cual no pudo hacer lo que quedamos”, expresa.

“La ansiedad en los vínculos influye en el trato diario”

Cuando un integrante de cualquier grupo padece de esta ansiedad casi descontrolada, también genera irritabilidad, preocupación, enojo e incluso soledad en su entorno.

“La ansiedad en los vínculos, en general, influye en el trato diario. Influye en no poder legitimizar al otro como un ser independiente que vive su propio camino de experiencias. La propia ansiedad solamente genera que nos conectemos desde el ego, desde las emociones que nos cierran a ser y sentirnos como realmente queremos ser. Por eso nos alejamos a nosotros mismos de nuestra conexión interior”, dice Fernández.

Pese a que no hay estadísticas oficiales en la Argentina, se estima que alrededor  del 30% de la población podría  sufrir un trastorno de ansiedad, según Fundación Fobia Club, una entidad dedicada a la investigación de esta problemática.

¿Qué podemos hacer para evitar llegar a estas circunstancias?

“Es importante reconocerse como personas que están viviendo en un estado de ansiedad negativo. No podemos cambiar nada que no logremos ver. Las emociones son nuestras aliadas, ellas nos muestran que algo está sucediendo. Si esa emoción no nos conecta con el bienestar, entonces es momento de ver qué hacer con ello. Es necesario buscar ayuda, no solo en lo que conocemos tradicionalmente, sino también en otras herramientas que hoy existen y están a la mano de todos, como la meditación, conectar con la naturaleza, practicar la respiración consciente o el mindfulness”, sugiere Fernández.

Consejos para superar la ansiedad

- Buscá un libro que te guste mucho y que te de placer leer

- Meditá, aunque sea, cinco minutos al día

- Respirá de manera consciente 

- Escuchá música que te relaje

- Escribí, pinta, dibuja o realizá cualquier otra actividad creativa que te guste 

-Disfrutá del aire libre y de la naturaleza

-Practicá algún deporte

-Juntate a charlar con amigos/as

-Prestá atención a los posibles síntomas que indiquen un trastorno de la ansiedad

-Buscá un especialista en trastornos de ansiedad

-Realizá tratamientos validados como terapia cognitiva o medicación, entre otros. (Siempre consultá con un profesional)

-Tomá contacto con grupo de pares