Inspiración

Un argentino salva a los pingüinos en peligro de extinción

Un argentino salva a los pingüinos en peligro de extinción

"De 18 especies de pingüinos que viven en nuestro planeta, más de la mitad están actualmente en peligro de extinción".

Pablo Borboroglu es argentino y lleva trabajando durante más de 30 años para entender y salvar los pingüinos. Hasta la fecha, su trabajo ha beneficiado a 1,6 millones de pingüinos, ayudando a proteger casi trece millones de hectáreas de hábitat e involucrando a miles de niños en actividades educativas.

En primer lugar, su proyecto pretende mejorar el conocimiento científico de tres especies esenciales – los pingüinos de Magallanes, los pingüinos rey y los pingüinos de Fiordland, en Argentina, Chile y Nueva Zelanda – para formular recomendaciones basadas en la ciencia con el fin de orientar su conservación. Quiere involucrar a comunidades locales y colegios en Argentina en el estudio y la conservación de los pingüinos, como un modelo a seguir por parte de otros países. También trabajará con gobiernos locales y nacionales y con terratenientes para mejorar la toma de decisiones en temas que afectan a la conservación de los pingüinos, por ejemplo, contribuyendo a la denominación y gestión de nuevas Áreas Marinas Protegidas (MPA, por sus siglas en inglés).

Actualmente, es finalista de Los Premios Rolex 2019, que llevan más de 40 años apoyando a personas con proyectos que avanzan el conocimiento humano, protegen el patrimonio cultural o ayudan a la conservación de hábitats y especies naturales.

Es posible votar a Pablo desde este link.

«Los pingüinos son verdaderos indicadores de la salud de los océanos, ya que son sensibles a todos los cambios en sus hábitats». La pesca excesiva y el cambio climático son algunas de las amenazas más preocupantes; la falta de alimento aleja a las aves de sus colonias para encontrar peces con los que alimentar a sus crías. «Para conseguir comida, nadan cientos de kilómetros. Cuando vuelven, las crías suelen haber fallecido por inanición», , comenta el ornitólogo Borboroglu, presidente de la Global Penguin Society.