Inspiración

Claves para cumplir con nuestras metas soñadas

Claves para cumplir con nuestras metas soñadas

El 2019 es una nueva oportunidad para encarar objetivos. ¿Qué podemos hacer?

Uno de los temas que nos tienen como protagonistas a la mayoría de las personas durante los últimos días del año que se fue y los primeros del que se está transitando tiene que ver con la realización de balances vinculados a si pudimos o no cumplir con los objetivos que nos habíamos propuesto. Cuando esto no se llevó a la práctica suelen surgir sentimientos de tristeza, frustración, desilusión y resignación, entre otros. Sin embargo, podemos aprender de las experiencias del pasado para poder reafirmar nuestras metas desde otro lugar (planteando nuevas estrategias) o bien modificar aquello que deseamos lograr, ser o conquistar.

Introspección, habilidades y actitudes

La licenciada Nadia Gamboa, Coach Ontológica y Decodificadora Bioemocional, sostiene que es fundamental entender que los únicos que podemos cambiar las situaciones somos nosotros mismos. Es nuestra actitud y nuestra acción la que nos mete en el “pozo” y la que nos saca de él, dice.

“Todo en la vida sucede para algo y de esa situación siempre es posible extraer un aprendizaje. Hay veces que las situaciones son muy duras, pero si logramos ver que podemos capitalizar de ella, lo más probable es que si nos vuelve a suceder salgamos airosos. Podría ser que el aprendizaje sea entender que es lo que no queremos para nuestras vidas y que no estamos dispuestos nunca más a tolerar. Dicho de otra manera, aprender a decir NO, cuando es necesario. Como también, entender que para alcanzar nuestros objetivos necesitamos enfocarnos, dedicar tiempo, atención y, por sobre todo, accionar en pos de él”, explica Gamboa.

Para Melina Hoijemberg, licenciada en Psicología, es importante tener en cuenta que así como cuando no logramos algo esto puede afectar negativamente a nuestra autoestima, también existe una vertiente positiva de la misma que nos lleva a nuestras características más valoradas, afines a las competencias requeridas para lograr nuestro objetivo, aquellas que nos dan orgullo y vitalidad para avanzar hacia nuestras metas. “Es fundamental detenerse a analizar qué conocimientos, habilidades y actitudes se requerirían para alcanzaras para luego hacer un poco de introspección e indagar en nosotros mismos cuales de éstas nos resultan más accesibles, con cuales contamos. A partir de esto también deberían visibilizarse aquellas cuestiones que se nos aparecen como más lejanas, más complejas y, en lugar de creernos superpoderosos, podríamos comenzar a contactar a aquellas personas que nos ayuden a lograrlas”, afirma Hoijemberg.

¿Cómo lograr una meta?

A la hora de empezar a conquistar esa meta lo fundamental es tenerla. La misma debería ser personal e intransferible y de cualquier índole. Es importante entender que el logro debe depender de uno y no de terceros, aunque en algún momento necesitemos algún tipo de ayuda extra.  

Algunos de los factores más importantes que debemos tener en cuenta para poder concretar nuestras metas son: tener claro eso que queremos lograr, tomar impulso y ser perseverantes, ser tenaces y constantes.  Pero también tener la capacidad de buscar otros caminos para llegar al horizonte planeado. Se necesita creatividad e imaginación para descubrir planes B, C o D si el original no funciona y no claudicar si algo no sale como esperábamos.

“Estamos en el nuevo paradigma en el cuál la acción de pedir ayuda nos abre el campo a nuevas posibilidades. Por lo tanto, mientras más gente conozcamos, más amplia es nuestra red de contactos y esto da por resultados mayores posibilidades de que alguien pueda ayudarnos a cumplir nuestros sueños o, al menos, a acercarnos a él. Es importante entender que para alcanzar nuestros objetivos no solo necesitamos ampliar nuestra red, sino que también tenemos que estar abiertos a contar sobre nuestro proyecto, a escuchar las miradas de otras personas y a recibir su ayuda. Luego, evaluamos si lo que obtuvimos nos sirve o no para ponerlo en marcha”, recomienda Gamboa.

Imaginarse en esa situación

La técnica de la visualización consiste en imaginarnos situaciones que deseamos vivir y proyectar al futuro para vivir mejor el presente. Se trata de pensar en imágenes de manera clara y nítida, viéndonos experimentando esas situaciones y sensaciones deseadas.

Los especialistas explican que esta técnica suele aproximar al protagonista a sus objetivos ya que es una manera de indicarle lo que desea conseguir a través de imágenes mentales que resulten estimulantes y que sean lo suficientemente potentes como para movilizar sus propios recursos en la dirección deseada.

“Al plantearnos las metas es importante intentar ser realistas. Es sumamente positivo tener grandes sueños y fantasías porque es lo que nos permite ir siempre por más. Pero para llegar a estos grandes objetivos probablemente sea más efectivo ir disociándolos en metas más pequeñas y alcanzables en el corto o mediano plazo, e ir chequeando constantemente si realmente con los medios que tenemos disponibles podemos alcanzar lo que nos proponemos, para que en caso de que no sea así podamos buscar caminos y recursos alternativos.

Ser grandilocuentes sin ir paso a paso probablemente nos mantendrá soñando con aquello tan lejano, sin encontrar los escalones para alcanzarlo”, aconseja Hoijemberg.

“Yo recomiendo que siempre tengan un plan de acción anotado, poner en palabras y por escrito que van a hacer para alcanzar esa meta. Esto es fundamental ya que es la manera que tenemos de organizar nuestros pensamientos y salir de la zona de confort para pasar a la acción sin meternos en el mundo de las excusas.

Y por último, disfruten el camino porque lo más lindo es vivir cada experiencia, aprender y concretar, pero no hay que olvidarse que, si corremos de meta en meta, el año se va y la vida con él”, agrega Gamboa.