Iniciativas

Centro para Humanizar la Tecnología

Ex trabajadores de Facebook y Google crearon un grupo para potenciar el uso saludable de las tecnologías y restringir el poder de las grandes compañías.

Center for Humane Technology está conformado por Lynn Fox, ex ejecutiva de comunicaciones de Apple y Google; Dave Morin, ex ejecutivo de Facebook; Justin Rosenstein, quien creó el botón Me gusta de Facebook; Tristan Harris, un ex especialista en ética de Google; y Renée DiResta, una tecnóloga que estudia bots; entre otros. 

Luego de años de trabajo que les ha permitido ser millonarios, comenzar nuevos negocios, invertido en otras startups o, incluso, creado escuelas para aprender a hacer productos como los que ellos fundaron, vuelven al ruedo con el fin de repensar y reflexionar sobre el impacto de las empresas de las que ellos formaban parte. 

Con una campaña titulada "The Truth About Tech", se ha presentado al público el centro que se funda con la idea de alertar a la ciudadanía y concentrar esfuerzos para poner un límite al poder de las grandes empresas tecnológicas. Tras obtener apoyo de la ONG Common Sense Media y reunir recursos propios, lanzarán la campaña en 55000 escuelas públicas.

Tristan Harris, en una de las primeras apariciones como miembros de esta organización, planteaba: "Estábamos en el interior y sabemos lo que miden las empresas. Sabemos cómo hablan, y sabemos cómo funciona la ingeniería. Las supercomputadoras más grandes del mundo están dentro de dos compañías, Google y Facebook y las estamos apuntando a los cerebros de las personas, a los niños".

En el manifiesto fundacional, sus integrantes consideran que se trata de una alerta social: “Lo que percibimos como una adicción es parte de algo mucho más grande. Es parte de un problema invisible que afecta a toda la sociedad. Facebook, Twitter, Instagram y Google han creado productos que han tenido un impacto positivo en todo el mundo. Pero estas empresas también han creado una carrera de suma cero por nuestra atención infinita. Lo necesitan para hacer dinero, forzados a rendir más que su competencia, usan técnicas de persuasión para mantenernos pegados. Como los news feeds creados con inteligencia artificial, las notificaciones y más comportamientos para potenciar este uso”.

Por otro lado,  los miembros del Centro comparten que “Snapchat convierte las conversaciones en rayas, redefiniendo cómo nuestros hijos miden la amistad. Instagram glorifica la vida de la imagen perfecta, erosionando nuestro valor propio. Facebook nos segrega en cámaras de eco, fragmentando nuestras comunidades. YouTube reproduce automáticamente el siguiente video en cuestión de segundos, incluso si comes o duermes. Estos no son productos neutrales. Están diseñados para crear adicción”.