ENTREVISTAS

"Soy la arquitecta de mi psiquis, el albañil, el Maestro mayor de obras"

Moria Casán y el descubrimiento de su "gran poder" de resiliencia.

La actriz y conductora suele referirse en sus programas a la capacidad de sobreponerse a la adversidad para salir transformados positivamente.
En esta charla exclusiva con Lado H nos cuenta cómo utiliza en el día a día estos recursos que todos podemos disponer.

¿Cuándo fue el primer contacto que tuviste con el concepto de "resiliencia"?

El primer contacto fue de muy chiquita cuando sufrí mucho por celos por mis padres y decidí yo sola sacarme esos celos con mucho esfuerzo, con mucho llanto. Una tarde, cuando tenía 8 años y después de amacarme durante más de ocho en el campo, decidí que cuando se levantara mi madre no iba a tener más celos. Y así fue.

Hace unos años dijiste en una nota: "Tengo el gran poder de la resiliencia". ¿Cómo lo lograste?

Desde muy chica logré tener el poder de la resiliencia porque aprendí a construirme.

Soy la arquitecta de mi psiquis, el albañil, el Maestro mayor de obras. Antes que arquitecta fui la que pasó el fratacho, el ayudante de albañil hasta que me transformé en arquitecta. Siempre pensaba qué era lo que no me iba a hacer daño y trataba de desecharlo de mi mente. Fui un alma vieja en una chiquita joven. Y siempre fui así: sabía lo que me hacía mal y me escapaba para adelante.

¿Qué significa para vos manejar este gran poder?

Es hacerle frente a la adversidad y a la no adversidad. Muchas veces lo que para algunos es un problema, para otros no lo es. En el momento en que uno enfrenta el problema, ya deja de serlo.

moria casan

 

No tengo dudas a la hora de elegirme. Entonces, paso lo que paso pero siempre salgo indemne porque no me permito salir mal. Y no por negación. Yo siempre digo: “Me caigo en una cloaca y salgo con olor a rosas”.

 

¿Cuáles creés que son los beneficios de pensar con esta perspectiva?

Me parece que el principal beneficio tiene que ver con poder elegirse  y poder quererse. Si no te querés a vos, no podés querer a los demás. Si no encontrás tu propio eje, tenés un problema existencial de por vida, es como que estás enojado con vos mismo. Es fundamental que podamos sacarnos el enojo que tengamos con nosotros mismos y poder manejar las culpas con las equivocaciones que tenemos.

¿Cómo utilizás a la resiliencia en situaciones de la vida cotidiana?

Administrando la energía. Como tengo una vida medio caótica en cuanto a horarios, tengo que estar constantemente renaciendo porque todo el tiempo te encontrás con gente que es como de otro sistema solar. Todos los días tengo una especie de renacer, donde me construyo, continúo atendiendo mi yo, es un trabajo constante. Es como el adicto, pero en mi caso yo soy una adicta a la vida.

¿Qué aprendiste durante el tiempo que estuviste presa en Paraguay por el tema de las joyas?

Ese episodio no me dejó demasiadas enseñanzas, lo tomé como un acting que estaba montado porque me llamo Moria Casán, pero como no había hecho nada, estaba muy tranquila. Pasé por muchas situaciones más bravas que haber estado 9 días en un correccional. Lo único que aprendí fue a sentir amor.

¿Qué mensaje le darías a la gente en relación a la posibilidad de potenciar su resiliencia?

Me cuesta dar mensajes y consejos. Pero lo más importante es quererse, priorizarse y elegirse. Siempre con lo de adentro y después con lo de afuera.