ENTREVISTAS

"Lo único que sabíamos era que queríamos generar impacto social"

Conocé Viaedu, el primer test de orientación vocacional online de Argentina.

Lado H dialogó con Julieta Beistegui sobre los motivos que fueron inspiradores de este proyecto tres años atrás. "Ninguno de los dos veníamos del palo de la educación y la psicología. Éramos del ambiente corporativo y teníamos experiencia en cómo implementar tecnología para solucionar problemáticas de negocio. Luego de nuestro paso por distintas empresas nos dimos cuenta que  queríamos hacer algo por nuestra cuenta.  No sabíamos qué, pero teníamos claro que lo que hiciéramos tenía que tener algún tipo de impacto social".

Luego de mucho tiempo de analizar qué hacer, pero bajo la premisa de que la educación es la mejor herramienta para lograr igualdad de oportunidades, los hermanos Rodrigo y Julieta decidieron crear viaedu.com.ar, el primer test vocacional digital de Argentina y Latinoamérica. Una de las cuestiones que les despertó interés en el tema fue la cantidad de jóvenes que comenzaban una carrera universitaria, pero no la concluían. 

"Consideramos que el proceso educativo es exitoso cuando una persona estudia lo que verdaderamente le gusta; tarea nada sencilla cuando llega el momento de elegir qué y dónde, entre cientos y miles de opciones", decía la vocera. "Es por eso que creamos viaedu.com.ar, para simplificar la manera en la que los estudiantes deciden qué estudiar y dónde, una vez que terminan la escuela secundaria". 

Para ello, la plataforma brinda toda la información necesaria: carreras, instituciones, modalidades, recomendaciones de quienes ya pasaron por eso e información personalizada a través de tests vocacionales, para que tomen la mejor decisión en un momento de mucha incertidumbre. En apenas una hora viaedu brinda herramientas para generar un informe de personalidad, intereses y habilidades que deriva en una recomendación académica y ofrece perfiles de las instituciones acordes. 

 

 

Algunos números para estar atentos

Según la co-fundadora de viaedu.com.ar, el sistema educativo actual no es compatible con los niños y jóvenes del siglo XXI. "Se siguen utilizando técnicas y dinámicas estáticas, donde se enseña teoría, sin tener en cuenta que la información ya está disponible y va a seguir estando al alcance de un click. Por eso, hay que enseñarles a pensar, a investigar, a razonar, inculcar valores como la flexibilidad, el trabajo en equipo y la creatividad".

Hay que modificar las metodologías de enseñanza, donde la tecnología sin duda tiene que ser un aliado. No solamente desde el punto de vista físico: hoy muchas escuelas se jactan de tener tecnología por tener computadoras o pantallas táctiles, que se terminan usando de proyectores por no saber cómo aprovechar sus beneficios. "Incorporar tecnología no es reemplazar el cuaderno por una tablet, o el pizarrón y la tiza por una pizarra electrónica y dejar de dar fotocopias para subir esas mismas fotocopias a una plataforma virtual. Incorporar tecnología implica formar a los docentes por sobre todas las cosas", enfatizaba la vocera.

La tecnología fuera del ámbito educativo sigue evolucionando, lo que hace que los profesionales que se demandan y demandarán en un futuro cercano sean jóvenes que salen de los colegios formados, motivados e interesados en tecnología. Sin embargo, lo que se observa en base a los tests viaedu de más de 30.000 jóvenes que lo hacen, son perfiles orientados a carreras de las conocidas como “blandas”: administración, psicopedagogía, trabajo social, psicología y terapia ocupacional.

Y si bien, se detectan perfiles relacionados con carreras más técnicas, los jóvenes no manifiestan interés en continuar su futuro profesional por esa rama:

  • Menos del 40% de los jóvenes que tienen un perfil para carreras de Tecnología, Sistemas e Informática manifiestan interés real en este área de estudio.
  • Sólo un 50% de los perfiles de carreras como Bio ingeniería evalúan la carrera como una alternativa posible.
  • El 57% descartó Ingeniería en Informática, aún cuando tenía un perfil acorde.

Entonces, decía Julieta, "el problema es aún más grave: no sólo no formamos perfiles que serán necesarios, sino que no fomentamos tampoco su interés y curiosidad para que al menos se pregunten si son buenas alternativas para ellos. Un buen uso de la tecnología al momento de educar, puede mejorar la competencia en habilidades transversales, lo que permite conectar aprendizajes de distintas materias, e incrementar la autonomía de los alumnos en su propio aprendizaje".

Y agregaba: "Una vez leí una frase muy interesante: 'Hay que transformar el papel del profesor en el aula, el cual debe abandonar su rol de líder y fuente de conocimiento para convertirse en un acompañante que fomente la autonomía, la creatividad y el interés de los alumnos en la materia'. Es imperioso empezar a trabajar hoy, para que en un mediano plazo nuestros jóvenes encuentren atractiva la educación, la formación y el desarrollo profesional".